El Ayuntamiento de Bilbao llevó a cabo un total de 472 inspecciones para combatir los excesos de ruido en la capital vizcaína a lo largo del pasado año. Divididas en dos tipos de actuaciones, 186 tuvieron como objetivo el control de los establecimientos comerciales antes de la concesión de su licencia de apertura, mientras que en más de 280 casos, la supervisión vino motivada por la denuncia previa de algún vecino. De estos últimos, 215 no respetaban la normativa vigente.
Estos datos se desprenden de la memoria presentada ayer por los responsables del área de Medio Ambiente, en la que la hostelería, con un 47%, figura como principal foco de las quejas seguido de factores como el ruido de ascensores, calefacciones, aparcamientos y sistemas de aire acondicionado. Los controles, llevados a cabo por una plantilla de 26 inspectores municipales, supusieron más de 460 órdenes dirigidas a la corrección de diferentes irregularidades: entre otras, 192 hacen referencia a problemas con la insonorización de los locales, 62 de limitación de los equipos musicales y los monitores de televisión, 5 retiradas y 13 precintos de los equipos de música.
Además, se ha restringido el funcionamiento por la noche de nueve locales ya que, debido a su «deficiente aislamiento», el ruido causado por las voces de los clientes provocaba molestias a parte del vecindario, así como las operaciones de carga y descarga que ocho supermercados realizaban en este horario.
Expedientes archivados
Como resultado de estas operaciones se han impuesto un total de 95 sanciones, 34 más que en 2004, que oscilan en su mayoría entre los 451 y los 900 euros de multa, llegando a alcanzarse en dos casos los 1.500 y los 3.000 euros. La falta de medidas correctoras del ruido motivó, asimismo, el precinto de 17 equipos de música y 5 locales fueron clausurados de una a dos semanas al incumplir de forma reiterada los horarios. Al término del ejercicio, 213 expedientes fueron archivados.
En cuanto a las denuncias entre vecinos, la Policía Municipal registró 68 quejas en 2005. Estos casos están, no obstante, regulados por el Código Civil y el Consistorio sólo puede ayudar al denunciante aportando el resultado de una medición acústica como prueba de cara a un posible juicio entre las partes implicadas.