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Viernes, 28 de abril de 2006
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ALAVÉS
Sainete o esperpento
Sainete o esperpento
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Cuando escribía estas líneas no sabía si glosar una plegaria, un responso, un panegírico por nuestro Glorioso o versar con esta pluma cargada de ironía sobre nuestro amado equipo albiazul y el panorama que nos toca (sobre)vivir... Al final me decanté por esta última opción.

No me atrevo a clasificar el espectáculo que está ofreciendo el Alavés, aunque bien podría tratarse de vodevil, sainete u ópera bufa. No obstante, quizás esté más cerca de un género como el esperpento, ya que se amolda a la escenografía que en la actualidad representa nuestro viejo Glorioso. Y todo bajo la batuta del incalificable Dmitry Piterman, personaje poliédrico donde los haya, que está dejando su genio y figura en ser, no sólo centro de atención de los medios, sino en contumaz ariete de la división, por un lado, entre la ciudad y la afición, y por otro, en el propio club.

Piterman me hastía, aunque hay que reconocer que el hombre hace méritos para entretenernos. Podemos decirle de todo, menos que es aburrido. Además, ¿cómo le gusta meterse en líos! Con los problemas que tiene un presidente de club de fútbol, Piterman quiere ser también utillero, entrenador, portavoz... Alguno puede pensar que es un hombre renacentista, pero con tanto cambio de personaje se parece más a Mortadelo que a Leonardo, por mucho que intente dar el pego con colecciones pictóricas.

Incomprendido

La prensa deportiva le tenía que hacer un homenaje. ¿La cantidad de titulares que da! Y nada, los míseros plumillas todo el día con el dedo en el ojo. Si al final va a ser un incomprendido.

Esta historieta está alcanzando cotas de chiste de Gila, si no fuera también porque las instituciones, que tienen algo más que voz en este asunto, estén sordas, ciegas y mudas y sean incapaces de poner las cosas en su sitio. Tendrían que exigir a través de los convenios de colaboración el cumplimiento de unas reglas del juego, so pena de perder el favorable trato que se le dispensa. Estoy convencido de que Piterman tiene más respeto a dejar de cobrar el jugoso dispendio que anualmente le reporta nuestra Diputación que a las manifestaciones de socios cabreados.

Y qué me dicen, amables lectores, de las contraprestaciones económicas tan jugosas que cobran los consejeros. Por cierto, ¿alguien conoce a estos humildes consejeros que se levantan al año cerca de 40 millones de las antiguas pesetas? No, si a Piterman se le puede acusar de todo menos de tonto y, sobre todo, generoso para él y su familia (aquí hasta la 'parienta' cobra). Luego no me extraña que a Gonzalo Antón le llamaran tacaño, de eso doy fe, porque los consejeros durante su mandato no vimos una triste peseta.

Como dice el refrán; 'No hay mal que cien años dure'. Cuando el polifacético presidente se canse de su preciado juguete (o lo rompa) y se vaya por donde vino, nosotros seguiremos sufriendo, porque el seguidor albiazul ha nacido para sufrir. Pero, al menos, entonces será con el alivio de que no se están riendo de nosotros.



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