Tras la forzada dimisión de Fernando Martín, al que sus compañeros de directiva han acabado sacando a escobazos de la presidencia, el Real Madrid ya está en campaña. El proceso electoral no se abrirá hasta que termine la Liga y todavía no hay fecha para las elecciones, pero todo parece indicar que éstas se celebrarán el próximo 2 de julio. Desde luego, nunca antes de ese día. Esto es al menos lo que ha trascendido y lo que el miércoles por la noche dejaron entrever los miembros de la junta, presidida ahora de forma interina por el octogenario empresario de estaciones de servicio y garajes Luis Gómez Montejano, que llevará las riendas del club blanco hasta el día de los comicios.
Lo cierto es que a nadie ha podido sorprender que, 57 días después de la renuncia de Florentino Pérez y de la designación de Fernando Martín como su sucesor, en el Real Madrid se haya abierto un proceso electoral. Y es que desde el primer momento se hizo evidente que Martín no tenía los apoyos suficientes como para mantenerse en el cargo que le había dejado en herencia Florentino Pérez. Y no sólo eso. Sus actuaciones como presidente en los dos meses escasos que ha durado su mandato no le han hecho granjearse ni la confianza de sus compañeros de junta ni la simpatía y el respeto de los aficionados. De hecho, puesto a perder apoyos, Fernando Martín ha perdido hasta el del hombre que le cedió el cargo.
Así las cosas, la figura del dimitido presidente madridista ha quedado muy tocada incluso como candidato. Su error de cálculo ha sido mayúsculo, según coinciden en afirmar todas las fuentes del club blanco consultadas por este periódico. De haber sido él quien, en busca de la legitimación de las urnas, hubiera convocado las elecciones al día siguiente de la marcha de Florentino, es muy probable que hubiese podido concurrir a esos comicios como gran favorito. Y es que no hay que olvidar que el creador del Madrid galáctico obtuvo hace dos años el 94% de los votos de los socios merengues. Fernando Martín, sin embargo, hizo justo lo contrario: desestimar el refrendo de los socios y aferrarse a un sillón del que han tenido que echarle por la fuerza. Una mala imagen, ciertamente, para un efímero dirigente que tampoco ha podido enderezar el rumbo deportivo del equipo ni ilusionar a su hinchada con golpes de efecto en forma de fichajes de relumbrón.
Pese a todo, Fernando Martín ya ha anunciado que concurrirá a las elecciones. Junto a él, otro candidato seguro es Carlos Sainz, que cuenta con el apoyo de la familia Entrecanales y ya tiene conformada una buena parte de su plancha electoral. El doble campeón del mundo de rallys, según declaró ayer a una cadena de televisión, cuenta para su proyecto «con madridistas históricos como Del Bosque, Michel y Camacho». Lo cierto es que Vicente del Bosque tiene razones para sentirse en la gloria. Florentino le despreció y ésa fue su tumba. Ahora es objeto de deseo de casi todos los candidatos. Le quieren Fernando Martín, Carlos Sainz y Lorenzo Sanz y Arturo Baldasano, que ya concurrieron a los anteriores comicios y parece que volverán a hacerlo en los próximos.
Posibles fusiones
Otros posibles candidatos son el directivo Ramón Calderón, que ha sido el principal opositor que ha tenido Martín en la junta; el empresario Juan Palacios, ex-directivo en la época de Ramón Mendoza; el que fuera presidente del Burgos, Antonio Martínez Laredo; y el presidente del Getafe y socio madridista, Ángel Torres. Al final, lo lógico es que todas estas posibles candidaturas acaben fundiéndose en dos o tres con verdaderas aspiraciones. Los interesados en el cargo deben reunir las siguientes condiciones: ser españoles y mayores de edad, llevar diez años como mínimo de socios y no ser árbitros, jugadores, técnicos ni ostentar cargos directivos en otro club, lo que obligaría a Torres a vender sus acciones en el Getafe. Y lo más importante: el candidato debe avalar el 15% del presupuesto del club. Arriba o abajo, 44 millones de euros.