La reforma laboral pactada entre el Gobierno, los empresarios y los sindicatos mayoritarios es «atractiva» incluso para las patronales, según aseguró ayer el secretario general de CC OO, José María Fidalgo. En términos similares se pronunció el líder de UGT, Cándido Méndez. Ambos dirigentes han decidido aparcar sus discrepancias sobre la devolución del patrimonio histórico a la central socialista y presentaron un Primero de Mayo conjunto en la sede de UGT. «lo importante es que la unidad de acción se sostiene, situación que es una cualidad de este país», señaló el responsable de Comisiones Obreras.
«No es un acuerdo que se pueda despreciar por baja intensidad, incluso para los empresarios es atractivo. Tiene mucha sustancia», explicó Fidalgo en alusión al pacto alcanzado en el Ministerio de Trabajo a última hora del miércoles entre el Gobierno, CEOE, Cepyme y las dos centrale. El documento todavía tiene pendientes algunos flecos. Su firma está prevista para el 8 no el 9 de mayo.
Méndez negó «rotundamente» que la reforma suponga un cambio superficial. «Tenemos un guión pactado y su alcance se conocerá en su momento». No obstante, a lo largo de la negociación ha transcendido que los cambios que se avecinan persiguen reducir la temporalidad laboral que padecen 2,5 millones de trabajadores, abaratará el despido de determinados colectivos y bajará las cotizaciones empresariales.
Fidalgo pidió calma a las voces que reclaman conocer con exactitud el texto. «No se va a saber (el contenido) hasta que su redacción no esté concluida. Se está escribiendo y esto lleva tiempo porque se están reformando normas jurídicas», resaltó para confirmar a continuación que «se parece a acuerdos anteriores», «incentiva la contratación estable e intenta recortar los abusos de la temporalidad».
Rechazo de ELA
El secretario general de ELA, José Elorrieta, rechazó el preacuerdo entre el Gobierno central, CC OO y UGT porque plantea «la generalización del despido más barato de 33 días y la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social». «No sé cómo esos sindicatos van a vander» una reforma laboral en ese sentido, proclamó ante 1.500 delegados de su organización, ESK y Stee-Eilas en un acto conbtra la siniestralidad laboral celebrado en Vitoria.
En relación con el Primero de Mayo, Fidalgo y Méndez afirmaron que tendrán un recuerdo para las víctimas de la violencia; de hecho el lema para la jornada reza «Por la paz. Empleo estable en igualdad». Ambos dirigentes acudirán, como es tradicional, a la marcha de Madrid, aunque entre los planes que barajan está el vivir la Fiesta del Trabajo de 2007 en otra ciudad; y quitaron importancia a que cada año las manifestaciones cuenten con menos participantes.