Los eurodiputados de PNV, CiU y el tripartito catalán se mostraron ayer muy críticos con la negativa de la Mesa del Parlamento Europeo a aceptar el uso del gallego, el euskera y el catalán/valenciano en la institución, y recordaron que esta decisión, adoptada el pasado miércoles por siete votos contra seis, se debió principalmente a la posición contraria de los miembros del Partido Popular Europeo.
El representante jeltzale en la Eurocámara, Josu Ortuondo, consideró que esta negativa es una muestra de «intolerancia» y de «desconexión con la base fundamental de la construcción europea que es la unidad en la diversidad».
Las formaciones catalanas, por su parte, hicieron directamente responsable de lo sucedido al eurodiputado del PPE Alejo Vidal-Quadras. En un comunicado conjunto, los eurodiputados de los partidos que forman el tripartito que gobierna la Generalitat, Maria Badia, Raimon Obiols, Bernat Joan y Raúl Romeva, tacharon de «irresponsable» la actitud del Partido Popular Europeo y de Vidal- Quadras por haber «entorpecido el avance del catalán en Europa».
Ignasi Guardans, de CiU, lamentó también la «falta de sensibilidad de la Mesa del Parlamento Europeo», al tomar una decisión que «hace daño a los catalanes». Al mismo tiempo, denunció la «pasividad» con la que a su juicio el gobierno de la Generalitat ha afrontado este debate.