La Ertzaintza detuvo a última hora de la tarde de ayer en la céntrica plaza Moyua de Bilbao a dos personas, un hombre y una mujer, por el supuesto secuestro e intento de extorsión de un abogado y su amiga. El letrado -J.C., de 43 años y domicilio en Bilbao- había sido agredido y presentaba una posible fractura de tabique nasal y otras contusiones en la cara, por lo que fue trasladado por la DYA al hospital de Basurto.
Junto con él, fueron evacuadas la mujer que le acompañaba, -J.R., de 43 años y vecina de Bilbao, víctima de una crisis de ansiedad-, y su madre. En un primer momento corrió la versión de que un tercer cómplice se habría atrincherado con una pistola en un piso utilizado como lugar de citas en la calle Mendialen, en el barrio de Aiete de San Sebastián. La Policía autónoma estableció un cerco en el lugar. Al cierre de esta edición, no pudo confirmarse en fuentes de Interior que este individuo hubiera sido arrestado. La operación continuaba abierta.
Según señalaron fuentes cercanas a la investigación, al parecer, los tres asaltantes, dos hombres y una mujer de nacionalidad brasileña, todos ellos de unos treinta años, habrían abordado al abogado y su amiga por la mañana en San Sebastián. Los raptores -que podían conocer al profesional porque habían sido sus clientes- pretendían de esta forma cobrar una supuesta deuda. Al parecer, J.C. había interpuesto una denuncia contra ellos esa misma mañana. Tanto el abogado como su amiga fueron retenidos durante varias horas. Durante ese tiempo fueron amenazados y agredidos. El abogado confesaría después que había pasado «miedo». Los supuestos captores trasladaron a los rehenes en un coche, un 'Audi' con matrícula de San Sebastián, que está siendo analizando por la Ertzaintza para la posible extracción de pruebas.
Cita en la plaza Moyua
Al parecer, los supuestos secuestradores concertaron una cita con la madre del letrado en la capital vizcaína. El encuentro se produciría junto a una sucursal de una caja de ahorros, en el número 30 de la calle Gran Vía -muy cerca de la céntrica plaza Moyua-, donde extraerían dinero. Sin embargo, allí les estaba esperando un dispositivo de la Ertzaintza, compuesto por agentes camuflados y de uniforme.
Alrededor de las siete y media de la tarde, la Policía autónoma puso fin al secuestro exprés con el arresto de dos de los implicados. El 'Audi' con el que se desplazaron hasta el centro de Bilbao fue arrastrado por una grúa a dependencias policiales. Dentro, había una cámara de vídeo, que está siendo examinada, además de botellas de agua y numerosas colillas en el cenicero.
La Ertzaintza continuaba anoche tomando declaración a los arrestados, que, al parecer, habrían incurrido en contradiccciones, indicaron fuentes del caso.