Nos extrañó que no rebosara el Bilborock en el último par metálico del 18º Villa de Bilbao, el de estilo más clásico. Abrieron los invitados vizcaínos Viento Norte, cinco heavies que ofrecieron lo que parecían atesorar. Descontando su escasa actitud, percibimos que sus dos hachas solistas no cruzaron sus filos todo lo que deberían y que su vocalista desafinó no pocas veces al entonar un listado de heavy metal hispano, en la estela de WarCry o Tierra Santa, adornado con una balada que recordó a Francisco y un tema final, 'Lluvia negra', que aleó a Mago de Oz con Burning, si tal cosa es posible, que lo es si los simios tienen derechos humanos.
Cerraron el certamen y la cita los logroñeses Zenobia, con más ganas, actitud y estética que los primeros. Melenudos y enlutados con glamour, los riojanos apretaron el heavy entre sus paisanos Red Wine y los fineses Stratovarius, dejaron ver recodos power mediante su teclista. Su balada, con piano y voz, remitió a Bustamante, y se despidieron con un híbrido entre Medina Azahara y Iron Maiden, que es más plausible.
El último párrafo es para nuestra quiniela, donde nos jugamos todo el crédito, si nos queda, que sí. A la tripleta de la final deberían aspirar los mejores, Nancy Hole y Skitsoy, más Rhino, Waldheim y Zenobia. Tendrían 'chance' Steel Case y Nahemah.