«Le hemos trasladado al hospital, donde se le practicará una resonancia para comprobar si padece una rotura de tendón, que es la impresión que nos ha comentado el médico. Si se confirma, la temporada habrá acabado para él». Ésta es la cruda descripción que hizo el presidente, Josean Querejeta, minutos después de caer contra el Maccabi, acerca del estado de Splitter. En el supuesto de que el peor diagnóstico se produzca, el peaje que deberá abonar el TAU será de aúpa. Porque el pívot de Joinville es uno de sus valores más firmes.
Ya de por sí imprescindible, encontrarle un recambio de mínimas garantías a estas alturas de la novela se antoja milagroso. En todo caso, hoy se esperan datos definitivos. Splitter se lesionó el hombro en el minuto 16 del encuentro contra el Maccabi. Lo único fijo es que Praga'06 ha acabado ya para el brasileño.
Su salida forzosa del partido encabezó la abultada racha de infortunios sufridos ayer por la escuadra vitoriana, que salió muy tocada en su ánimo del desigual pulso contra el Maccabi.
Demasiadas ausencias
A la orfandad de Splitter, se añadió la 'desaparición' de Prigioni, forzada por la excelente marca de sus pares, que una vez más reveló el déficit azulgrana en el puesto de segundo base. Por la bisoñez de Ukic y por la caída en desgracia de Chalmers, quien tampoco ha demostrado nada reseñable cuando ha tenido oportunidad. Ayer, por ejemplo, fue un espectador más del 85-70.
Asimismo, también se echó en falta mayor respuesta de su perímetro. Salvo intermitentes intervenciones de Hansen, del resto apenas se supo. Ni Erdogan, Vidal o Jacobsen supieron o pudieron contrarrestar el excepcional acierto de los exteriores macabeos. La cosa es que ayer, al TAU no le salió nada a derechas. Ocurrió en la peor fecha posible.