En una atmósfera de tristeza y con la derrota todavía a flor de piel, Josean Querejeta trató de realizar un análisis frío y de conjunto para significar que «hay que levantar la cabeza porque la temporada está siendo excelente», al tiempo que recordaba que «ya es un éxito» el mero hecho de tomar parte en una 'Final Four'. «Para nosotros es un logro participar dos años seguidos. Una vez que estás aquí, quieres hacerlo lo mejor posible. Siempre deseas ganar, pero hoy» -por ayer- «nos ha tocado perder», reconoció.
Para el presidente azulgrana, en la semifinal de ayer coincidieron un momento de perfección macabea con una situación a la baja del juego azulgrana, una mezcla letal para los intereses vitorianos. «No se puede estar siempre al cien por cien. La temporada tiene sus puntos álgidos y otros menores. A nosotros esta 'Final Four' no nos ha llegado en el mejor momento». Con vistas al futuro, Josean Querejeta mostró su deseo de que la plantilla baskonista se recupere anímicamente lo antes posible para afrontar lo que resta de temporada. Quedan deberes por hacer; la consecución del trienio de la Euroliga y el asalto el título en la competición doméstica. «Hay que mantener el espíritu competitivo. Nos queda todavía la Liga ACB y queremos hacer un buen papel», manifestó.
La candidatura vitoriana
El presidente baskonista deslizó también ayer palabras de queja hacia la organización de la Euroliga al referirse a Praga. Querejeta consideró que la capital checa es un destino turístico atractivo y «dispone de un pabellón magnífico», pero lamentó la escasa capacidad hotelera de la ciudad, que ha obligado a un buen número de aficionados, incluidos bastantes vitorianos, a pernoctar a casi cien kilómetros de Praga. Y, en su opinión, esto supone un claro agravio comparativo para Vitoria.
«Las limitaciones en plazas hoteleras han sido la principal causa para que se nos niegue hasta ahora la organización de una 'Final Four' y esto es algo que, al parecer, aquí no ha supuesto un problema», criticó.