El Ibex-35 avanzó un testimonial 0,01%, hasta los 11.892,50 puntos, que le permitió eludir las pérdidas. La española fue la única Bolsa europea que se alejó de los números rojos. El Dax alemán se dejó un 0,95%, el Cac 40 de la Bolsa de París perdió un 0,48% y el Ftse londinense cedió un 0,61%. El mercado estadounidense también se movía en negativo al cierre de los parqués europeos. Allí, el recorte de las previsiones de beneficios de Microsoft tuvo un papel letal para las acciones tecnológicas y para los índices norteamericanos en su conjunto. Esto pesó más que el buen dato procedente de la economía estadounidense, que creció un 4,8% en el primer trimestre del año. Pero los inversores contaron, además, con otra referencia negativa: el repunte del precio del petróleo: el barril de Brent, de referencia en Europa, superó de nuevo los 72 dólares y el barril de West Texas se comercializaba por 71,85 dólares al cierre de los mercados europeos.
Pocos valores contribuyeron para que el Ibex se salvara de los números rojos, tan sólo los grandes bancos y las constructoras. Los otros «blue chips» y las televisiones presionaron al índice a la baja. Santander subió un 1,15% en la sesión en la que presentó sus resultados. La entidad que preside Emilio Botín obtuvo un beneficio de 1.493 millones de euros entre enero y marzo, un 26% más que en el mismo periodo del año pasado. La contribución de su negocio latinoamericano y el de su filial Abbey fueron esenciales para obtener ese resultado.