Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Bolivia, Evo Morales, iniciaron ayer una breve visita a Cuba para rubricar en un acto multitudinario el Tratado de Comercio de los Pueblos que promueve el líder indígena boliviano como un paso más en la integración comercial regional.
La visita coincide con el primer aniversario de la firma del acuerdo sobre la Alternativa Bolivariana para las Américas, liderado Chávez. Ambas iniciativas se oponen al Tratado de Libre Comercio que impulsa Estados Unidos. Además, se produce después de que Caracas formalizara su salida de la Comunidad Andina de Naciones como protesta por el acuerdo alcanzado por Washington con Colombia, Perú y Ecuador.
Morales llega a la isla caribeña en un intento de mantener el equilibrio entre las promesas a sus simpatizantes y las críticas de la oposición. Anunciará la subida de salarios, medidas de orden social y especialmente la derogación del decreto sobre libre empleo que en 1985 oficializó la economía de mercado en el país andino.
Tras la llegada de Chávez al poder en febrero de 1999 las relaciones con Cuba sufrieron un notable desarrollo y la cooperación es notable en todos los campos. El triunfo en Bolivia de Morales, declarado admirador de los líderes cubano y venezolano, así como del ideario antineoliberal por éstos defendido, incorpora un tercer miembro al grupo.