Cinco semanas después de la entrada en vigor del «alto el fuego permanente» anunciado por ETA, Batasuna advirtió ayer de que «es imposible sacar adelante un proceso de paz» únicamente con «la voluntad de una de las partes». El coportavoz del partido ilegalizado, Joseba Permach, atribuyó en exclusiva a la izquierda abertzale ese «compromiso» y lo colocó en las antípodas de la «estrategia represiva» que, según su lectura política, ha marcado la actuación de los poderes del Estado durante este periodo.
Permach realizó esta advertencia al dar a conocer en conferencia de prensa celebrada en San Sebastián la valoración de Batasuna a la condena a 15 meses de prisión por enaltecimiento del terrorismo impuesta el pasado jueves a Arnaldo Otegi, quien por ahora no tendrá que ingresar en la cárcel. El coportavoz del partido proscrito también se expresó en estos términos en respuesta a la prohibición de viajar a Irlanda impuesta al propio Otegi y a Pernando Barrena por Fernando Grande-Marlaska.
Por la mañana, horas antes de conocerse la decisión del juez de la Audiencia Nacional, el secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, ya había realizado en Bilbao una interpretación muy similar. Según el dirigente sindical, sentencias como la que ha vuelto a condenar al líder de Batasuna son «incompatibles» con el escenario de alto el fuego. Díez Usabiaga consideró «preocupante» que cinco semanas después de que ETA difundiera su comunicado «todavía estemos con decisiones judiciales, con procesos judiciales, con políticas penitenciarias que son del pasado».
Tanto Díez Usabiaga como Permach volvieron a parafrasear al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y a su decisión de proceder a la «verificación» del alto el fuego antes de iniciar cualquier tipo de contacto con la organización terrorista. El secretario general de LAB indicó que la izquierda abertzale «está verificando la disposición del Gobierno español para crear unas coordenadas democráticas radicalmente diferentes». El coportavoz de Batasuna fue más allá, al sentenciar que la «verificación» que su formación política hace del proceso «desgraciadamente es muy negativa». Por ello, pidió «responsabilidad al Estado y al resto de la clase política».
Debate democrático
Joseba Permach subrayó que el Estado español, su Gobierno y su presidente «no tienen un problema con Arnaldo Otegi, Pernando Barrena o Sandra Barrenetxea», la joven detenida el pasado lunes en Bilbao y que ingresó en prisión este jueves por su presunta relación con los bonos para financiar a ETA incautados unos días antes en Abadiño al también encarcelado Ibon Meñika. En este sentido, afirmó que lo que las autoridades españolas «tienen es un pueblo que se llama Euskal Herria que tiene derecho y va a realizar un debate y un proceso democrático».
Así las cosas, el dirigente abertzale reiteró que «el Estado tiene que decir si está dispuesto a respetar» lo que los vascos debatan y decidan, además de «aparcar su apuesta represiva».