El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska prohibió ayer a los dirigentes de Batasuna Arnaldo Otegi y Pernando Barrena viajar a Dublín y Belfast entre los días 8 y 12 de mayo para asistir a actos organizados por el Sinn Fein, por existir «un peligro serio de fuga» y porque previsiblemente actuarían como portavoces de la organización ilegalizada, lo que supondría una reincidencia en el delito de integración en organización terrorista por el que han sido imputados.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que instruye la causa contra Batasuna, en cambio, sí ha autorizado al también imputado en esta pieza y secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, a viajar fuera de España, en este caso a Atenas, para asistir al IV Foro Social Europeo, entre el 4 y el 7 de mayo. Lo justifica en el hecho de que este sindicato es una organización legal cuya actividad en el exterior no está relacionada con Batasuna.
En el caso de Otegi y Barrena, el magistrado ha resuelto de forma contraria al criterio del fiscal Juan Moral, que no mostró su oposición a los permisos. La resolución coincide con lo solicitado por la Asociación Dignidad y Justicia, que pidió que se prohibieran las autorizaciones alegando la gravedad de los hechos de los que se acusa a los imputados, así como la relación del viaje con su posición de representantes de la organización ilegalizada.
En dos autos de contenido idéntico, el juez argumenta que, atendiendo a los informes policiales que obran en la causa, ni Otegi ni Barrena han hecho dejación como portavoces de Batasuna. Ello «determina un pronóstico razonable» de que sus actuaciones en Irlanda lo serían ejerciendo la misma función, «amparando en su caso la reiteración delictiva al verificarse, aún en el extranjero, un reconocimiento expreso del frente político institucional de la organización terrorista ETA».
Grande-Marlaska recuerda igualmente que tanto Otegi como Barrena se encuentran en situación de libertad provisional -bajo fianza de 650.000 y 200.000 euros, respectivamente- y que a ambos se les dictó la prohibición de abandonar territorio nacional sin autorización del Juzgado Central.
En este sentido, el magistrado alude a la gravedad de los hechos que se les imputan -como integrantes en ETA e inductores de estragos terroristas-, así como la «entidad del patrimonio incriminatorio» existente contra ambos, «todo lo cual conjuga la conformación de un peligro serio de fuga, y la actual proporcionalidad de la medida cautelar de prohibición de abandonar el territorio español». Contra estas decisiones cabe interponer recurso de reforma.
En el caso de Díez Usabiaga, y en conformidad con el criterio de la Fiscalía, Grande-Marlaska justifica el permiso de salida de España con independencia de la gravedad de los hechos que se imputan al sindicalista, y «valorando como el mismo ha venido cumpliendo las obligaciones de personación contraídas judicialmente».
Añade que la razón del viaje fuera del país es la de asistir al Foro Social Europeo en su condición de secretario general de LAB, «organización legal y nunca relacionada dicha actividad en el exterior con la ilegalizada Batasuna».
Respuesta del Sinn Fein
El Sinn Fein, brazo político del IRA, lamentó ayer la decisión de la Justicia española de prohibir a Otegi y Barrena viajar a Irlanda para asistir a los actos organizados por la formación republicana. «Este tipo de decisiones no contribuyen a generar la confianza necesaria para acometer un proceso de paz y reconciliación», manifestó un portavoz del partido irlandés.
Estas mismas fuentes instaron a las autoridades españolas a mostrarse «magnánimas» con los dos líderes de la izquierda abertzale si «éstos se comprometiesen a no romper sus condiciones de libertad condicional».
El parlamentario del Sinn Fein Alex Maskey, por otra parte, criticó ayer la condena a 15 meses de prisión a Arnaldo Otegi conocida el jueves, por enaltecimiento de terrorismo, que calificó de «contraproducente» para el proceso de paz, por lo que pidió al Gobierno que retire los cargos contra él.
Maskey dijo que el alto el fuego permanente declarado por ETA «no resolverá por sí solos los problemas que existen en el País Vasco», sino que lo que hace es «abrir un espacio para un proceso de diálogo inclusivo que debe construirse en adelante y que debería permitir al pueblo vasco determinar su propio destino y futuro sobre la base de la igualdad y el respeto».
A su juicio, «Batasuna tendrá que ser central en este diálogo», por lo que, «en este contexto», la condena por enaltecimiento del terrorismo «no sólo es contraproducente sino que va contra la lógica de resolución del conflicto».