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Sábado, 29 de abril de 2006
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SOCIEDAD
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La Iglesia admite que su principal problema es el desapego de los fieles
Los obispos encargarán un estudio nacional sobre la asistencia a misa y el progresivo alejamiento de la sociedad
La Iglesia admite que su principal problema es el desapego de los fieles
El portavoz de los obispos, con un ejemplar del 'Plan pastoral'. / EFE
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Ocurre en muchas altas instituciones y hasta en las mejores familias. El principal problema al que se enfrenta la Iglesia española no procede de fuera: está dentro, en su propia casa, y no es otro que la secularización interna. Y la autocrítica procede de los propios obispos, quienes admiten en el 'Plan pastoral de la Conferencia Episcopal para el quinquenio 2006-2010', presentado ayer, que se trata de una «dificultad» que siguen sin resolver.

El severo diagnóstico no es, sin embargo, novedoso, toda vez que ya figuraba en el 'Plan pastoral del 2000', «cuyas líneas generales siguen siendo válidas», sentenció el secretario general y portavoz del Episcopado, Juan Antonio Martínez Camino. Se trata de un documento «puramente eclesial» donde, indicó el portavoz de los obispos, se recoge que, con independencia de una «cultura dominante más o menos hostil», lo que la Iglesia necesita es «fortalecer su raíz vital», atajar su «pérdida de identidad propia» y vigorizarse y revitalizar su esencia divina.

'Desorientación'

El 'Plan pastoral' admite los problemas derivados de una cultura pública «que se aleja decididamente de la fe cristiana» y camina hacia un «humanismo inmanentista» (que no cuenta con la acción de Dios), como se demuestra con las tendencias laicistas de la sociedad y el ocaso de instituciones como el matrimonio y la familia.

El documento hace especial hincapié en las dificultades surgidas en la propia vida interna de la Iglesia, como la «débil transmisión de la fe» a los jóvenes; la 'desorientación' de buen número de sacerdotes, religiosos y laicos; la disminución de vocaciones; la pobreza de la vida litúrgica y sacramental y la aparición de «nuevas formas de disenso teológico y eclesial», además de la escasa presencia pública de los católicos. Tal es el «problema de fondo» que constituye la secularización interna que se remite a una pastoral utura para afrontarlo.

Para los prelados, según reza el 'Plan pastoral', el centro del renacimiento de la Iglesia debe gravitar sobre la Eucaristía o Santa Misa. «Lo más político que puede hacer la Iglesia es la celebración eucarística, haya o no cambios de regímenes o civilizaciones. Es la acción eclesial más propia y con más trascendencia para la vida de los hombres», dijo ayer Martínez Camino. «La Iglesia responde a los desafíos políticos y sociales siendo plenamente Iglesia, es la manera de no quedar superado por el curso de los acontecimientos. Con los problemas que existen, debe mantener su voz propia y centrarse en la 'comunidad del domingo' (eucaristía), como demostración de fe en el Jesucristo resucitado», resumió.

La fe en la familia

Aún así, la cúpula eclesiástica ha encargado la elaboración de un estudio nacional sobre la asistencia a misa y el alejamiento de la sociedad de sus postulados. «No se trata -explicó el portavoz- de competir con los estudios sociológicos recientes, sino de hacerlo muy bien y acercarnos a la realidad exacta de lo que sucede». El nuevo 'Plan pastoral' introduce, respecto al anterior, algunos cambios acaecidos en los últimos años que se perfilan como desafíos en la nueva etapa, entre los que menciona los relativos a la «transmisión y vivencia de la fe en la familia» y el de las migraciones.

«La transmisión de la fe se ha quebrado en muchas instancias, entre ellas la familia», afirmó Martínez Camino, quien reiteró que a la cúpula católica le preocupan los síntomas del alejamiento de la juventud, si bien precisó que «comparativamente no está mal situada». «No hay ningún sector social que tenga tanta juventud como la Iglesia; ni político, ni sindical, ni deportivo. Aún así, no es el mejor panorama para la Iglesia, hay que avanzar mucho».



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