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Sábado, 29 de abril de 2006
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VIZCAYA
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Un nadador descenderá los 40 kilómetros del Nervión que separan Llodio y Portugalete
El 'tragamillas' Carlos Peña cubrirá mañana la distancia en 10 horas en recuerdo de la catástrofe de Chernobil
Un nadador descenderá los  40 kilómetros del Nervión que separan Llodio y Portugalete
Carlos Peña en otro reto.
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El nadador Carlos Peña conmemorará mañana de una forma muy especial el 20 aniversario de la catástrofe nuclear de Chernobil. El deportista guipuzcoano se sumergirá en las aguas del río Nervión-Ibaizabal para recorrer los 40 kilómetros que separan las localidades de Llodio y Portugalete. Alrededor de diez horas de brazadas casi continuas que servirán para ayudar a los niños ucranios afectados por el escape radioactivo y a la asociación Chernobil, que se encarga de ayudar a la víctimas de aquel desastre.

Además del objetivo altruista de la gesta, Peña, que en 1989 nadó por el Ebro los 200 kilómetros que separan Logroño y Zaragoza, ha asegurado que su intención es añadir a su historial «un cauce tan emblemático como el Nervión». El pistoletazo de salida a su aventura tendrá lugar mañana a las 8.30 horas. En ese momento, el deportista se lanzará al agua desde el puente de Llodio.

Tramos peligrosos

El primer tramo de su recorrido lo realizará estilo espalda. Será la parte más complicada de su viaje. «Lo he estudiado varios días. En los primeros 20 kilómetros hay muchas piedras, rampas e incluso rápidos. Hay riesgos», reconoció el tolosarra, que será seguido por tierra por una dotación completa de Cruz Roja.

El hecho de nadar de espalda también será un riesgo añadido y obligará a Peña «a detener la marcha cientos de veces para mirar hacia atrás a fin de evitar los peligros que suponen los salientes de las rocas». Otro de los problemas extra será la escasez de agua en algunas zonas. «En este primer sector tendré que hacer algunos tramos a pie», reconoció el deportista.

Incansable, Carlos Peña, que también ha sido capaz de bracear 200 kilómetros en ambientes tan inhóspitos como el Lago Titicaca o el estrecho de Magallanes, calcula que la duración total de su aventura rondará las diez horas y media. De ser así, el deportista guipuzcoano alcanzará el Puente Colgante de Portugalete en torno a las siete de la tarde.



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