El Correo Digital
Domingo, 30 de abril de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Bilbao y Cádiz
De Bilbao a Cádiz no hay kilómetros de carretera, sino kilómetros de cariño. Nunca pensé que yo, de Bilbao de toda la vida, iba a encontrar un sitio donde mi carácter cerrado de bilbainita iba a encajar a la perfección. Encajar en todos los sentidos, no sólo porque dejaba atrás la lluvia y la niebla y encontraba el sol, no. Encontraba también a una gente maravillosa, con las puertas de su corazón abiertas para dar todo lo que tienen. Incluso en mi gran afición, el fútbol, encontré un gran parecido; son fieles a su equipo a muerte y verles en el campo es impresionante, son como una marea amarilla de alegría y buen humor; ganen o pierdan allí están con sus cantos y sus risas.

Este año mi querido Athletic me está haciendo sufrir y mi también querido Cádiz tiene un pie en el descenso, ojalá tuviera una varita mágica para afianzar en la tabla al Athletic y salvar al Cádiz, se necesitan equipos así en la Liga para dar un poco de vidilla a ese mundo frío de grandes fichajes, dinero, márketing, etcétera, que deja de lado a la afición e incluso a los colores, porque sólo es negocio. Cuando el Cádiz visitó San Mamés fue una auténtica armonía de aficiones y puedo asegurar por testimonios de otras personas, ya que yo no soy imparcial, que la afición del Cádiz ha sido la mejor que ha pasado por San Mamés con diferencia, sin menospreciar al resto de aficiones, claro está.



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