Ibarretxe, que hace planes como quien resuelve un 'sudoku', nos premia con uno nuevo, que adolece de los mismos defectos que los anteriores Y es que los planes hechos con, por y para los nacionalistas+Madrazo no sirven para nada porque dejan fuera de consideración los criterios de la mitad de la población. Debe darse cuenta el lehendakari que un 'plan para la paz' ha de estar hecho por todos, lo cual supone ponerse de acuerdo, en primer lugar, sobre qué es exactamente eso que se está llamando 'paz', y en segundo lugar, cuál es el camino para lograr los objetivos acordados. Todo lo demás es una pérdida de tiempo y un juego macabro con las esperanzas de los vascos de buena fe.
Colateralmente, es imprescindible considerar que un agente importante de la 'no paz' es lo conocido por Batasuna, lo cual obliga a que también participe en la elaboración del plan. Difícil cuestión la de sentar a la misma mesa a Batasuna y a las víctimas, pero imposible si la citada organización no es un colectivo legal, por muchas voluntades que represente, ya que una cosa es la legitimidad y otra muy diferente la legalidad. Por tanto, resulta evidente que los esfuerzos del lehendakari deben ser dar pasos para conseguir dicha legalización, cuyas condiciones están bien claras, y que no depende de Madrid, sino de la voluntad de algunos vascos, que es lo que estamos hartos de oírle reclamar. Y, mientras tanto, menos planes para la galería y más entrarle al toro.