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Domingo, 30 de abril de 2006
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CULTURA
TOROS
Abellán se pasa de faena
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SEVILLA
Cinco toros de Valdefresno (Nicolás Fraile) y un cuajado sobrero de El Serrano (Hernández Barrera), que se jugó de quinto. La corrida de Valdefresno, seria, con cuajo general. Más mansa que brava, dio un toro, el segundo, de gran son.

Miguel Abellán, silencio en los dos. Antonio Barrera, vuelta al ruedo y silencio. Luis Bolívar, silencio tras un aviso y palmas.

La Maestraza. 15ª de abono. Casi lleno. Primaveral.

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El segundo de la corrida de Valdefresno fue muy serio y armado, pero sin exageración. Le hizo 'fu' al caballo antes de una segunda que cobró protestando. Entre una y otra hizo amago de irse, pero, fiel al estilo de la ganadería, cargó pilas en banderillas y vino a romper en la muleta sin esperar. En los cuatro muletazos de tanteo con que abrió por abajo Antonio Barrera quiso el toro sin reservas. El toro tuvo docilidad, pero encastado son. Una seria embestida que fue ganando quilates a medida que la faena se resolvía. Tandas ligadas y el remate por las dos manos.

Dueño del toro, Barrera dibujó despacio, limpiamente. El final de faena, con manoletinas ajustadas, sirvió para cerrar al toro, pero no para dejarlo igualado. Pinchazo sin convicción y feo espadazo caído y soltando el engaño. Vuelta al ruedo.

Fue toro de bondad el cuarto, pero hizo más de manso que de bravo. Un par de claudicaciones, los entierros de pitones en la arena y una faena fácil, e interminable de Miguel Abellán.

Buen toro el sexto, pero se le acabó el fuelle pronto y encima terminó por no convencerle una faena con excesivos y repetidos ataques de Luis Bolívar, que debutaba en la feria de Abril.

El tercer toro galopó al caballo desde casi los medios en el segundo puyazo. La pelea en esta segunda vara tuvo fijeza hasta que volvió el toro a soltarse. Escarbador, descolgó el toro, que se vino a un cite temerario de Luis Bolívar a la distancia. Soberbio arranque, pero el toro empezó a rajarse y Bolívar, que pegó demasiadas voces, no lo llevó propiamente empapado.

El primero de corrida sufrió una voltereta tremenda, cobró dos estrellones y se puso a buscar la puerta de toriles. Pero Abellán no se cansó de ponerse y volverse a poner. El quinto salió con gran viveza, se lesionó y fue devuelto. Por él entró un arremangado y cuajado toro de El Serrano que galopó con gran aire al capote. Barrera no le cogió el son.



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