El Correo Digital
Domingo, 30 de abril de 2006
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DEPORTES
TAU CERÁMICA
Cura turística
Los aficionados vitorianos se consolaron de la derrota ante el Maccabi explorando los rincones de la bella capital checa
Cura turística
SIN HORA. Pero, «¿dónde está el famoso reloj astronómico?».
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¿Cómo borrar la tristeza? La afición baskonista ha vivido alegrías y quebrantos de todo tipo en los últimos tiempos. El del viernes fue uno más, pero por su cercanía es el más doloroso. En la hinchada vitoriana cundían los rostros de desánimo, los brazos caídos, las miradas perdidas tras el duelo contra el Maccabi y ayer tocaba cerrar heridas, encajar la derrota y pasar página.

Y ya que se está en Praga, pocos lugares tan bellos para recuperar la sonrisa y relativizar las tragedias deportivas para convertirlas Parece que la climatología quiso imitar el estado general del baskonismo y propinó un día de colores oscuros en el cielo y lluvia incesante. Con un descenso pronunciado de la temperatura en plena primavera praguense, la hinchada azulgrana ejerció de paseante por los rincones más destacados de la monumental urbe. Para muchos, la travesía por cualquiera de las dos riberas del río Moldava se convirtió en un delicioso acto de purificación, un momento para lanzar las penas al agua, superar la frustación vivida en las jornadas precedentes.

Melómano convencido, el vitoriano Ander Rodríguez degustó un concierto de repertorio barroco en la iglesia de Nuestra Señora de Tynn, una experiencia que no se puede perder en una ciudad que fue residencia de todo un genio como Mozart. «La música amansa a las fieras y quita las penas», recordaba con los acordes de un cuarteto vocal todavía en los oídos.

Reconocer la derrota

La justa victoria macabea no era discutida ayer por los vitorianos. «No parecía el Baskonia el que jugó ayer -por el viernes-. El Maccabi nos aplastó, así de claro». Xabi Merino digería el último trago de la derrota para archivar de una vez el mal recuerdo de las semifinales. Además, hoy toca arropar al equipo. «Hay que estar con ellos. Seguro que no les sienta nada bien jugar este partido». Para colmo Ander, también tuvo que sufrir ciertas sonrisas fuera de tono y comentarios inuportunos de más de un seguidor macabeo, que ayer paseaba su triunfo ante el TAU con cierta prepotencia.



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