Cuantas más noticias han ido llegando en las últimas horas sobre los implicados en la lucha por la permanencia, más motivos han encontrado los rojillos para descargar, aunque fuera una ínfima parte, de adrenalina. Ayer, sin embargo, el marcador simultáneo que oferta la ACB para el seguimiento 'on-line' de la jornada amenazó en el arranque de la jornada con plantear nuevas disfunciones orgánicas. Primera mirada de reojo y victorias del Breogán, Etosa y Caja San Fernando ante Real Madrid, Gran Canaria y Estudiantes. Eso no podía estar pasando. La solución: cerrar la conexión con la página web de la ACB a la espera de algún mensaje SMS con el que un amigo te aliviaría las tensiones -buenas noticias- y un enemigo te recordaría a ráfagas interminables los guarismos menos favorables para la causa.
Afortunadamente, hubo más envíos de los del modelo A. El primero certificaba casi la muerte del Leche Río. Con un ex seleccionador nacional en su banquillo, dinero para fichar y la sombra protectora de un megaempresario, la derrota de ayer ante el Real Madrid (57-71), le podría conminar directamente a la segunda división estatal si pierde el jueves en Bilbao. Vaya papeleta. Como la que le puede esperar a un Caja San Fernando que quizá ha creído demasiado en sí mismo tras una inexplicable racha que le ha nutrido de inexplicables resulotados en la ACB. Los sevillanos cayeron en el Madrid Arena frente a Estudiantes y vuelven a estar a tiro del Lagun Aro. Y no es mal tiro, dado que dos victorias bilbaínas adornan su 'average'. No menos positiva fue la esperada caída de un diezmado Llanera Menorca ante el DKV -en jornada adelantada-. Si los rojillos ganan hoy... alivio magno.