El Barakaldo logra un trabajado triunfo en su visita al Costa Blanca | | Imprimir Enviar | | | COSTA BLANCA 31 - BARAKALDO 33 | Costa Blanca: Tomás, Verdú (4), Sladic (3), Jorge Fernández (2), Catalá, Latorre (8, 4 p.) y Torregrosa -siete inicial-; Alonso, Parro, Sánchez, Salsoso (2), D. García (8, 2 p.), González (3) y J. García (1).
Barakaldo: Canzoniero, Ruesga (7), Peciña (1), Arroyo (1), Peña (3), Polakovic (6), Paco García (5) -siete inicial-; Alberto, Fredsgaard (1), Begoña, De Toro (7), Roberto (2), Xabi González y Camarero.
Árbitros: Garrido y Guisado (Madrid).
Parciales cada cinco minutos: 2-3, 4-6, 8-8, 10-9, 11-11, 14-14 (descanso); 16-17, 19-20, 22-24, 24-28, 27-30 y 31-33. | |
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El Barakaldo saldó ayer con un trabajado triunfo su visita al Costa Blanca Alicante en el partido disputado en el polideportivo Pitiú Rochel de esta localidad levantina. Los vizcaínos se hicieron acreedores al triunfo durante los sesenta minutos, aunque lo que parecía que podía ser un final cómodo se tornó en sufrimiento para asegurar los dos puntos.
El conjunto dirigido por Juan Domínguez tomó las riendas del marcador desde el inicio del partido merced a un ataque resolutivo, aunque no pudo frenar las acciones ofensivas de los anfitriones para abrir diferencias claras. Así, con el intercambio de goles en ambas porterías, los vizcaínos no pudieron poner distancia en el marcador y el equilibrio se mantuvo hasta el descanso.
En la reanudación, Domínguez puso bajo los palos a Alberto, que estuvo atinado, mientras que el cambio de defensa a 5-1 permitió al Barakaldo robar balones y tomar de nuevo la delantera en el marcador. Mediado el segundo tiempo la diferencia pasó de uno o dos goles a cuatro y el juego apuntaba a que los dos puntos que se jugaban en Alicante estaban asegurados.
Los alicantinos, sin embargo, no bajaron la guardia y aprovecharon las exclusiones consecutivas a Arroyo y Camarero a tres minutos para el final, así como los cuatro penaltis decretados por los colegiados en ese tiempo, para recortar distancias e inquietar a los auriazules, que sufrían para recuperar el balón y se veían obligados a presionar por toda la pista. Finalmente, el Barakaldo pudo adueñarse del balón para hacerse con la victoria. El objetivo es pelear por la cuarta plaza.
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