Juan Carlos Herrero respiró tranquilo al término del partido. Su equipo había ganado -lo habitual- pero lo había logrado por un resultado excesivamente justo -algo casi fuera de lo normal- para un Logroñés que superaba en todos los aspectos a su rival de ayer. Y Herrero respiró tranquilo porque «a pesar de que el resultado nunca ha corrido peligro porque hemos tenido el encuentro controlado, sí que es cierto que ha sido raro porque por momentos nos han dominado en el centro del campo».
El Arnedo, con más corazón que otra cosa, se creció al final del choque para lograr el tanto del honor que además sirvió para meter en problemas a un Logroñés acostumbrado a marcar pronto y sestear durante muchos minutos. «Creo que el problema no es la relajación, el asunto está en que no hemos sabido rematar las jugadas que hemos tenido», explicó el técnico vizcaíno.
Pero lo más importante para el conjunto logroñés es que «hemos dado un paso más, pero lo cierto era que la ventaja de cinco puntos ya era suficiente, respetando, eso sí, mucho al Haro». Aunque por si hiciera falta ahora el Logroñés le saca siete puntos al Haro a falta de tres partidos para el final de la temporada regular.
Picuchos, técnico del Arnedo, se mostró satisfecho «por el trabajo y la entrega de todos, porque hemos plantado cara a todo un Logroñés. Nos ha faltado marcar el gol diez minutos antes, pero no ha podido ser»