Celebramos este 1º de Mayo en tiempos de esperanza. Después de muchos años sufriendo la muerte, las amenazas y las coacciones, por fin ETA hace caso del clamor de la ciudadanía vasca, que venía exigiendo su desaparición, y ha declarado un alto el fuego permanente.
UGT lleva muchos Primeros de Mayo reivindicando poder ejercer el sindicalismo en libertad, ya que sin paz y sin libertad no puede haber bienestar.
Esta nueva situación que vivimos nos va a permitir abordar, sin presiones ni coacciones, los verdaderos problemas de los y las trabajadores/as vascos/as, que no son otros que nuestras reivindicaciones de este 1º de Mayo.
UGT-Euskadi reivindica y está comprometido en la consecución del empleo estable y de calidad, en el cumplimiento de la prevención de los accidentes laborales, con la igualdad de mujeres, jóvenes e inmigrantes, con las personas dependientes, con un nuevo modelo productivo, con una redistribución de la riqueza que permita hacer creíbles el derecho a una vivienda digna, a una educación de calidad y a una sanidad que dé respuesta a las nuevas necesidades de los ciudadanos y ciudadanas.
Esperamos que estos nuevos tiempos sirvan también para recomponer la unidad de acción sindical, tan ansiada, demandada y deseada por los trabajadores y las trabajadoras, pero siempre desde el respeto a la personalidad de cada organización, para afrontar así los desafíos ante una patronal crecida que ha optado por la confrontación, por endurecer las políticas de ajuste económico y por la degradación de las condiciones de trabajo.
En este 1º de Mayo reafirmamos también nuestro compromiso en explorar las aportaciones sindicales que hagan posible la recuperación de la normalidad en nuestra sociedad y la búsqueda de la paz, desde el respeto de las reglas legales y democráticas y el reconocimiento de la pluralidad de la ciudadanía vasca.