El Ayuntamiento de Carranza podrá continuar el sondeo que inició en febrero en la Torca del Carlista después de que el viernes el Juzgado de Instrucción número 1 de la localidad encartada decretase el sobreseimiento de las diligencias de paralización. La medida fue solicitada por el colectivo ecologista Izate después de que el Gobierno vasco recomendase el cese de los trabajos en la cavidad por la falta de un estudio de impacto ambiental. El juez considera que «la actuación efectuada por el Consistorio no ha causado un daño grave en los elementos que sirven para calificar el espacio natural protegido».
El auto se basa en los informes remitidos por el responsable de Espacios Naturales del departamento vasco de Medio Ambiente, que indican que «no parece que el sondeo tuviera una repercusión apreciable sobre el lugar». El mismo documento recomienda que, tras la actuación, se proceda «al sellado posterior del mismo».
El Ayuntamiento anunció ayer su intención de continuar con los trabajos, «a fin de conocer la viabilidad del acondicionamiento de un túnel entre la plaza de la Cantera y la Torca del Carlista», desveló un portavoz municipal. «Nuestra intención es conocer la posibilidad de realizar dicho túnel y evaluar las implicaciones ambientales», manifestó el alcalde, José Luis Portillo.
Perjuicio económico
El primer edil aseguró que en la realización de los trabajos «fuimos tremendamente cuidadosos con el procedimiento y seguimos la tramitación de todos los permisos que nos fueron solicitando, que fueron concedidos tanto por el Gobierno Vasco como por la Diputación». El regidor lamentó el retraso que se ha producido en la obra, pero sobre todo «el perjuicio económico que ha supuesto tener la maquinaria parada». Ahora, la intención del gabinete de Portillo es «terminar el sondeo» para, posteriormente, «sellarlo».
La prospección permitirá a las autoridades municipales conocer la viabilidad del proyecto del túnel, que resulta imprescindible para hacer visitable la cueva, una de las mayores del mundo y en cuyo interior habitan algunas especies de murciélagos en peligro de extinción.