Las alarmas ya se han encendido. La situación clasificatoria del Alavés es crítica con tan sólo tres partidos por disputarse. La derrota en Mestalla y los resultados positivos de sus directos rivales le han llevado a dar un paso atrás que puede ser definitivo. Hasta dependiendo de lo que ocurra en la jornada del miércoles, el conjunto albiazul podría verse de forma virtual en Segunda División.
La escuadra que dirige el tándem Piterman-Luna se ha metido en la boca del lobo de lleno tras la contundente derrota -no sólo por el resultado sino también por la pobre imagen ofrecida- cosechada en Mestalla. Las facilidades defensivas permitieron al Valencia anotar dos tantos en apenas media hora y a partir de entonces el equipo vitoriano ya no tuvo capacidad de reacción. Bajó los brazos de una forma clara.
Y la penitencia que ahora tiene que cumplir es mirar la clasificación y verse un poco más lejos del objetivo de la salvación por mucho que Dmitry Piterman apostara por el título y por entrar en la Liga de Campeones. Con los pies en el suelo, el Alavés se ha convertido en un claro candidato al descenso.
La escuadra babazorra continúa en la decimoctava posición con 33 puntos, uno más que el Cádiz y nueve que el Málaga, que ayer certificó que la próxima campaña jugará en la segunda categoría del fútbol español. Por arriba es difícil vislumbrar dónde se sitúa la puerta a la esperanza. El Athletic de Bilbao es el único equipo al que en estos momentos puede dar caza el Alavés tras los choques del miércoles, pues cuenta con 36 puntos. Una derrota de los rojiblancos ante el Zaragoza y un triunfo albiazul sobre el Betis llevarían a los de Javier Clemente a sustituir a los alavesistas en el 'pozo'.
El único clavo ardiendo al que agarrarse ya que el resto de conjuntos inmersos en la lucha por la permanencia van tomando bocanadas de aire. Especialmente el Mallorca (16º) y el Racing de Santander (15º), que con sus victorias a domicilio sobre el Atlético de Madrid y el Málaga, respectivamente, ya tienen en su casillero 37 puntos, cuatro más que los albiazules. Un escalón por encima se sitúan el Espanyol (14º), Betis (13º) y Real Sociedad (12º), con 38 puntos.
Cuentas
Vista la clasificación todos los equipos empiezan a hacer sus cuentas y en la mayoría sale mal parado el Alavés. Sobre todo porque el miércoles necesita obligatoriamente el triunfo ante un Betis que, arrancando tan sólo un punto, pondría un pie y medio en la zona tranquila.
Pero lo más grave es que de perder contra los de Serra Ferrer la 'suerte' podría estar ya echada. En función de los resultados que se den -siempre con victorias del Racing y Mallorca y que puntúen Espanyol, Betis y Real-, el Alavés puede situarse a seis puntos del Athletic en caso de que este último gane y el resto de rivales directos hagan lo mismo. La diferencia sería de dos victorias y con un punto más que sumaran en los dos últimos partidos, los bilbaínos seguirían en Primera para condenar a los vitorianos. Demasiado rebuscado, aunque es una carambola que puede producirse.
Habrá que esperar por tanto que el lobo esté un poco despistado y no caze a su presa a las primeras de cambio. Y para escapar de sus fauces el Alavés tiene que dar un giro radical a su trayectoria reciente. Sólo ha sumado tres puntos de 18 y ha sido incapaz de marcar gol alguno en sus cuatro últimas salidas. Desde la victoria sobre el Celta todo ha marchado al revés para los albiazules. Y más que puede complicarse en caso de no ganar a los verdiblancos.