La Federación Internacional de Peñas del Athletic clausuró ayer en Portugalete su trigésimo cuarto congreso anual. Este año, la cita ha estado marcada por dos factores: la delicada situación deportiva del equipo y la propuesta de reestructuración de la propia agrupación, iniciada hace un año en Cieza.
Después de doce meses de trabajo, se ha conseguido diseñar un proyecto, presentado por el ya ex presidente Amaro López y el directivo del Athletic Pedro Campo, que se basa en una reorganización territorial de las peñas del club y en la desaparición del propio órgano de gobierno de la agrupación.
Según este plan, diseñado conjuntamente por la junta directiva de la Federación y el club bilbaíno, desde hoy, las peñas oficiales deberán estar dentro de una de las siete delegaciones territoriales en las que está dividido el mapa de la península -cada ente podrá elegir la zona a la que quiera pertenecer-. Dentro de cada grupo se elegirán a dos delegados que se encargarán de gestionar las necesidades y problemas de las diferentes organizaciones.
Otra función de estos quince representantes -dos por cada una de las siete zonas más el delegado de las peñas internacionales- será la de seleccionar a dos personas que se encargarán de trasladar a Ibaigane la voz de los peñistas en el día a día. «Es una forma de poner orden y establecer un cauce de diálogo que facilite la relación con el club», aseguró Pedro Campo, en referencia a la dificultad de tratar con todas y cada una de las más de 370 peñas oficiales que hay.
Algunos participantes mostraron ciertos temores pero la propuesta, aprobada el sábado por los quince delegados territoriales, acabó ratificándose con el apoyo unánime de los congregados. Los dos primeros representantes han sido designados ya, también con el consenso del pleno. Son Juan Mari Arana y Gerardo Redondo, ambos delegados de la zona norte. A partir de hoy, ambos desarrollarán esa función de comunicación directa con el club.
Aduriz, el más regular
Durante la jornada de trabajo, también se eligió al jugador más regular del Athletic. El ganador del trofeo fue Aritz Aduriz gracias a los 29 votos recibidos, 6 más que Gurpegui. Les siguieron Orbaiz e Iraola con 9 y 7 votos.
Esta elección estuvo acompañada de dos anécdotas. Dos abstenciones por los malos resultados de la presente temporada y una pequeña discusión sobre la conveniencia del sistema de elección. Algunos peñistas se mostraron disconformes con que jugadores que apenas han disfrutado de minutos sobre el campo se lleven los votos de otros congresistas «por simpatía» como es el caso de Julen Guerrero.