Rafael Nadal, número dos del mundo, superó ayer la mítica marca del sueco Bjorn Borg al ganar la final del Trofeo Conde de Godó a su compatriota Tommy Robredo (6-4, 6-4 y 6-0) y encadenar así 47 victorias sobre tierra batida. Aunque el mallorquín insistía el pasado sábado en que no se le comparase con una leyenda del tenis como Borg (once Grand Slams adornan la palmarés del sueco), lo cierto es que el de Manacor ya ha batido una de sus marcas -y lo ha hecho con tan sólo 19 años- al superar las 46 triunfos seguidos sobre arcilla que Borg logró entre octubre de 1977 y mayo de 1979, cuando estaba a punto de cumplir 23 años.
Cierto es que a la edad de Nadal Bjorn Borg ya tenía dos Roland Garros, pero el manacorense también podrá igualar esa gesta si se corona de nuevo este año rey de París. Considerado actualmente como el mejor jugador sobre tierra del mundo, Nadal tiene ante sí otro reto: superar el récord absoluto de triunfos consecutivos sobre polvo de ladrillo (53) que está en poder del argentino Guillermo Vilas.
El doble campeón de Montecarlo y Barcelona logrará rebasar la marca de Vilas, lograda entre mayo y septiembre de 1977, si gana de nuevo en Roma y pasa de la primera ronda en Hamburgo. Desde que cayera el año pasado en los cuartos de final de Valencia ante el ruso Igor Andreev, Nadal lo ha ganado todo sobre la arcilla roja. El número dos del mundo, que ya acumula quince títulos ATP (incluido el Grand Slam de París) ha encadenado doce finales consecutivas levantando el trofeo que acredita al campeón en Montecarlo, Barcelona, Roma, Roland Garros, Bastad, Sttutgart, Montreal, Pekín, Madrid, Dubai, Montecarlo y Barcelona.
Dos finales perdidas
De hecho, Rafael Nadal sólo ha perdido dos finales en su carrera profesional: fue en 2004, contra el eslovaco Dominik Hrbaty en Auckland, y en 2005, ante el mejor jugador del mundo, el suizo Roger Federer, en el Torneo de Miami. No es de extrañar, por tanto, que el mallorquín presente el mejor porcentaje de finales ganadas (el 86,6 por ciento) del circuito ATP entre los jugadores con un mínimo de diez títulos, lo que demuestra, una vez más, su capacidad de concentración y su sangre fría en los momentos de máxima presión de los partidos.
La leyenda de Rafael Nadal sigue creciendo y cada vez son más los rivales que entran a una pista de tierra batida convencidos de que doblarán la rodilla ante el desbordante juego del campeón español. Y es que, a pesar de tener sólo 19 años, Rafa cuenta con el respeto no sólo de los profesionales del circuito sino el de leyendas vivas del tenis como el estadounidense John McEnroe, un gran admirador de su juego, e incluso el mismísimo Borg.
El sueco, tras conocer ayer que Nadal había logrado ganar el Conde de Godó y por tanto batir su marca de victorias consecutivas, le ha hecho llegar su felicitación a través de la ATP. «Quiero felicitarle por ese récord. Para mí es un placer verle jugar. Es un gran campeón y ojalá que gane Wimbledon algún día», ha comentado Borg sobre el que sin duda alguna es el mejor jugador de tierra del mundo en estos momentos.