El Correo Digital
Martes, 2 de mayo de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Simios
Protegerlos para evitarles sufrimientos y el peligro de extinción, me parece bien (nosotros no tenemos esos animales, salvo en los zoos), y no sólo debe hacerse con primates. A mí no me gusta que se maltrate a los animales; me parece señal de tener dura la piel y feo el corazón. Pero de ahí a equiparar en derechos a los animales con los hombres, como si tuviesen la misma dignidad humana, va un abismo. ¿No es una burla a la razón, un insulto a la inteligencia? Cualquier exageración produce pena o risa; en este caso, se trata de algo ridículo. Pero no es la primera vez en la historia que a alguno se le ocurre algo así: el emperador Calígula nombró a su caballo senador. ¿Locura? ¿Soberbia? ¿No tiene la soberbia algo de locura?



Vocento