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Martes, 2 de mayo de 2006
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POLÍTICA
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El PSOE pactará con todos los partidos la fórmula para que Zapatero abra el diálogo con ETA
Quiere evitar una votación en el Congreso que violente al PP Mantiene la duda de si el presidente va a utilizar el debate del Estado de la Nación
El PSOE pactará con todos los partidos la fórmula para que Zapatero abra el diálogo con ETA
1 DE MAYO. José Blanco y Rafael Simancas participaron ayer en la marcha de CC OO y UGT. / JAIME GARCÍA
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El secretario de Organización del Partido Socialista, José Blanco, anunció ayer que su formación tratará de pactar con todas las fuerzas parlamentarias la comparecencia en el Congreso de Rodríguez Zapatero en la que el presidente pedirá a la Cámara que respalde el diálogo del Ejecutivo con ETA. El 'número dos' del PSOE, que participó en Madrid en las celebraciones del 1º de mayo, aseguró que los socialistas tienen intención de conseguir el aval del Parlamento para los contactos con la banda terrorista siempre sobre la base del «diálogo y el compromiso de todos» los partidos. En ese sentido, insistió en que el PSOE «buscará el consenso y el acuerdo» para consolidar la «esperanza de paz» abierta en el País Vasco después de que ETA anunciase el pasado 22 de marzo un alto el fuego permanente.

El Partido Socialista intentará con este acuerdo seguir las directivas marcadas desde Moncloa, que quiere evitar a toda costa que José Luis Rodríguez Zapatero tenga que conseguir el respaldo del Parlamento para hablar con ETA a través de una votación, lo que obligaría, muy probablemente, a que el Partido Popular votara en contra de cualquier contacto con la organización armada.

Según informaron la pasada semana fuentes del Ejecutivo, el propio Zapatero quiere acordar con el líder del PP, Mariano Rajoy, la fórmula para conseguir esta autorización de la Cámara sin que haya un pleno específico de la cuestión. El jefe del Ejecutivo y el de la oposición ya trataron este asunto en la última conversación que mantuvieron y los responsables del Gobierno piensan que existen muchas posibilidades de que Rajoy acepte una fórmula que le evite pronunciarse expresamente.

El PSOE y Moncloa creen haber encontrado una solución: se trata de los artículos 202 y 203 del Reglamento del Congreso, preceptos que facultarían a Rodríguez Zapatero a informar simplemente a la Cámara de su intención de la apertura de unos contactos, sin tener que someter luego el asunto a votación. Se trataría pues de una aprobación por asentimiento.

El presidente, según sus colaboradores, ha rechazado ya la posibilidad de utilizar la figura de la 'comunicación previa' (prevista en los artículos 196 y 197 de ese mismo Reglamento) que llevaría acompañado un debate parlamentario específico y después una votación sobre una propuesta de resolución.

La fórmula sin votación -señalaron estas mismas fuentes- está encaminada a no dar ningún paso que fuerce una discrepancia entre el Gobierno y el primer partido de la oposición. Rodríguez Zapatero quiere retener al PP a su lado tanto tiempo como le sea posible y por ello ha ordenado a su gabinete que ignore «en la medida de lo posible» las palabras de los dirigentes más 'radicales' como José María Aznar, Eduardo Zaplana o Ángel Acebes. El presidente está convencido de que, más allá de sus estrategias, el líder de la oposición es consciente de la importancia del momento.

Tercer informe

Aunque Moncloa todavía no quiere avanzar nada, son cada vez más los responsables del Partido Socialista que apuestan por que Rodríguez Zapatero informe a la Cámara sobre sus futuros contactos durante el debate sobre el Estado de la Nación, que previsiblemente tendrá lugar a finales de este mes o a principios de junio. La posibilidad de hacer el anuncio durante el debate cuenta con la oposición de destacados ministros, partidarios de separar los dos plenos porque no quieren que se fuerce un adelanto del debate sobre la tregua.

Tampoco el PP quiere que coincidan ambas cuestiones y ya ha manifestado que si se solapasen sería desvirtuar el propio debate sobre política general. No obstante, el resto de los grupos ve con buenos ojos la hipótesis de que el presidente utilice esa sesión para pedir el aval del Parlamento.

En cualquier caso, lo que tienen claro los responsables gubernamentales es que, a pesar de los últimos episodios de kale borroka, cuando el jefe del Ejecutivo comparezca lo hará para anunciar el diálogo con ETA y pedir el apoyo de los grupos. Esta semana el presidente recibirá el tercer informe de las fuerzas de Seguridad sobre la verificación del alto el fuego y espera que no difiera del resultado positivo de los dos anteriores.



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