Un año más como cada primero de mayo, la Cofradía del Santo, con la inestimable colaboración de las jóvenes que protagonizarán el próximo día 11 la procesión del pan del Santo o del peregrino ahorcado, también conocida como la procesión de las doncellas, procedió ayer al reparto de más de 6.000 panes del Santo o molletes por los domicilios de los calceatenses y de los de las vecinas localidades de Cirueña, Ciriñuela, Manzanares de Rioja, Gallinero de Rioja, Morales, Corporales y Viloria (Burgos).
A eso de las 10 de la mañana el abad de la Cofradía y párroco de la localidad, José Ramón Sacristán, procedió a bendecir los molletes colocados geométricamente esparcidos por el suelo de la lonja de la Casa del Santo. Una vez concluída la bendición los panes fueron distribuidos en los serones situados a lomos de dos borricos, así como en los cestaños de las 17 doncellas presentes incluida la mayor Almudena Mendi, ataviadas con el traje regional riojano, y en otros recipientes variados.
Tras la retahíla de fotos de cofradía, doncellas, arrieros y bestias, los grupos se fueron distribuyendo por la ciudad para, casa por casa, ir dejando el pan del Santo, siempre, como recordó oportunamente Sacristán: «haciendo saber a los que salgan a recogerlo que portáis el pan del Santo».