China, el paraíso de la copia, ha construido una réplica de Venecia y sus canales en Hangzhou, la urbe admirada por el veneciano Marco Polo. El curioso lugar reproduce, con las imperfecciones que generan las prisas y un presupuesto ajustado, los canales, palacios y góndolas de la capital del Véneto, e incluso el puente de Rialto y la plaza de San Marcos.
Hangzhou, en el este del país, fue calificada hace 800 años por Marco Polo como «la ciudad más bella y noble de la Tierra». Hoy, el aventurero italiano se sorprendería al descubrir una fiel versión del 'campanile' de la basílica de San Marcos en las tierras orientales que recorrió.
La copia de Venecia es la principal atracción de la Exposición Internacional del Ocio, un evento que dura seis meses y se inauguró el pasado 22 de abril en Hangzhou. «Con esta versión de Venecia queremos darnos a conocer al mundo», afirma Yao Qingyuan, una de las guías de la exposición. Esta feria es más bien un parque de atracciones en el que se intercalan de vez en cuando expositores turísticos de diversas ciudades del mundo. En uno de los canales, con aspecto de decorado de Hollywood, hay un pabellón de Asturias y de su capital, Oviedo, ciudad hermanada con Hangzhou y que vende su imagen de «capital del paraíso natural».
Llevar Europa a China
«Muchos chinos quieren saber cómo es Europa, por lo que también es interesante para ellos venir», destacó a 'Efe' uno de los responsables de la exposición , que también ha levantado una copia de un pueblo pesquero del sur de los Estados Unidos.
En total, han sido construidos siete canales y 25 manzanas de casas al estilo veneciano. El Gran Canal de la falsa Venecia pretende recordar a Marco Polo y vincular su memoria a la imagen de Hangzhou. Sin embargo, poco queda hoy en día de la ciudad que el mercader veneciano admiró. Hoy es una de las más modernas del país, beneficiada por su privilegiada situación en el delta del Yangtsé, la zona más rica de China. Hangzhou tiene también el atractivo de ser una de las metrópolis más limpias y verdes del país, gracias a su emplazamiento alrededor del Lago del Oeste, visitado cada año por millones de viajeros.
Aunque la Venecia china es una de las copias más llamativas de la arquitectura occidental, no es ni mucho menos el primer caso: ciudades como Pekín o Shangai cuentan con imitaciones fidedignas de pueblos europeos e incluso de una plaza de toros.