El Correo Digital
Martes, 2 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
VIZCAYA
SERGIO MUÑIZ, MODELO Y ACTOR
«Aunque yo no quise, la moda me obligó a ser un 'chico calendario'»
El joven bilbaíno, que aspira a hacerse un hueco en el cine tras triunfar en Italia como modelo, dice que se «sobrevalora la estética»
«Aunque yo no quise, la moda me obligó a ser un 'chico calendario'»
PRINCIPIOS. «No soporto la televisión basura». / EL CORREO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
HOMBRE DE PERFUME

HOMBRE DE PERFUME
Tras lograr un breve papel en 'La dama de las camelias', 'Los Borgia', de inminente estreno, pone a prueba su capacidad interpretativa. Su último gran trabajo como modelo fue la imagen del perfume 'L Instant', de Guerlain. «Con el pelo liso y lo super retocada que estaba la foto, como todos los anuncios de perfumes, ni se me reconocía», dice.

Publicidad

Sergio Muñiz se ha metido al público italiano en el bolsillo, donde se gana la vida como actor. Antes triunfó como modelo y en el concurso televisivo 'La isla de los famosos'. «Pero yo empecé de frutero», afirma orgulloso.

-¿El hijo del frutero de Galdakao!

-Empecé a ir a Mercabilbao a los 16 ó 18 años con mi padre, que tenía un camión. A las cuatro de la mañana se levantaba uno, cargaba las cajas vacías... Repartíamos en tiendas, colegios... Y, luego, volvíamos a nuestra frutería, 'Mariví'.

-¿Un trabajo duro!

-Pero, al ser lo primero que hacía, era lo normal.

-¿Todo por el negocio familiar!

-Luego, se acabó. Mis dos hermanos son camioneros y mis padres ya se han retirado.

-Usted triunfó por su cara.

-Me decían en Mercabilbao: '¿Sí, ya, te van a dar dinero a ti por tu cara bonita! Ja, ja. Majo, te lo vas a tener que currar en la vida'. Un cliente que organizaba desfiles me vio posibilidades por alto y guapo.

-Y se lo creyó.

-Yo me lo tomaba a broma. Era frutero y no me entraba lo de ser modelo. Cuando hice un trabajo y gané en un día lo mismo que me pagaba mi padre por levantarme todo el mes a las cuatro de la mañana y cargar no sé cuántas toneladas, terminé de convencerme. Con lo que saqué vendiéndole la moto a mi hermano, me fui a Milán.

-¿De chico fashion?

-Más que de modelo, trabajé de todo: barman, relaciones públicas, bailé hasta de gogó en la discotecas, que las odio. ¿Todo por sobrevivir!

-Y llegaron las firmas: Etro, Calvin Klein...

-Desfilé mucho para Armani, Ferré...

-¿Los guapos lo tienen más fácil?

-Depende de lo que quieras hacer. La belleza ayuda; sin duda. Vivimos en un mundo que sobrevalora la estética. El problema es que muchas veces te consideran un simple guapo y no se paran a pensar que podrías ser bueno para otras cosas, como actor.

-Modelos y guapos hay a patadas.

-¿Todos los que quieras y más! -¿Es más difícil moverse en la pasarela que fuera de ella?

-Depende. En las pasarelas, los hombres caminan como les da la gana. Hay cursos de perfeccionamiento, pero no sirven para nada.

-El diseñador Rocco Barocco cree que usted personifica el estilo de Jim Morrison.

-Ja, ja. Digamos que no me drogo tanto. ¿Nooo! Ya me gustaría cantar como él y tener su fashion.

-¿Cómo le sienta a su cuerpo acaparar tantas portadas?

-Mucha gente se vuelve loca. Yo siempre he amado las cosas simples. Ahora tardo media hora en comprar unas naranjas cuando antes no me llevaba más de 5 minutos. Entre que me paran, sonrío y hablo, me hacen una fotito...

-Normal. Ha sido hasta un 'chico calendario'.

-He hecho muchas cosas extrañas que no quería hacer, y ésta es una de ellas. En el fondo, casi te obligan.

-¿Por qué?

-El problema es que cuando te encuentras arrollado por esta fama y la moda... Te dicen que esto es bueno para no sé qué. Te comen el tarro y como eres nuevo...

-¿Acapara miradas de mujeres u hombres?

-¿De todos! Al lado de mi casa hay un colegio. Cuando las madres van a buscar a los niños, mandan a sus hijos detrás de mí. Como modelo nadie me reconocía, pero al salir por la tele no pude hacer ya cosas normales.

-¿La moda dejó de interesarle?

-Triunfar en 'La isla de los famosos' me dio la posibilidad de hacer lo que quería.

-Intervino en 'La dama de las camelias' junto a Francesca Neri y ahora en 'Los Borgia'.

-Llevo dos años haciendo teatro y diciendo que no a muchísimas cosas porque ahora mismo no tengo ganas de hacer televisión basura. ¿Que antes o después igual me toca? Pues vale, bien.

-Ganó en 'La isla de los famosos' al actor que hizo de Sandokán y al jugador Schillachi. ¿No le dio pudor?

-Dije que no las tres primeras veces que me lo propusieron. '¿Estáis locos?', pregunté. Es verdad que ya no puedes volver a tu vieja vida.

-¿La vida de muchos famosos se parece cada vez más a los 'reality'?

-Es lo que trato de evitar. No soporto la televisión basura.

-Muchas pensarán que se está aprovechando de eso mismo.

-Estudio para hacer las cosas bien. La televisión sacrifica el arte del actor por las velocidades a las que hay que rodar.

-¿La suerte se vende?

-No. Me preparo porque hacer algo mal te puede marcar el resto de la carrera.



Vocento