Ibarretxe ha inaugurado esta mañana en el Palacio Euskalduna de Bilbao, junto con el rector de la UPV-EHU, Juan Ignacio Pérez Iglesias, las Jornadas "La reforma de las Naciones Unidas", organizada por la Cátedra de Estudios Internacionales y la Unesco Etxea.
El jefe del Ejecutivo vasco ha señalado que Euskadi se encuentra en un escenario "lleno de esperanza" en el que se están "construyendo la paz" y "acuerdos políticos para decidir nuestro futuro aquí en Euskadi". Ibarretxe ha dicho querer ofrecer la paz a las Naciones Unidas como "un paso más" para la paz en el Mundo, y en este contexto ha reclamado "ayuda" tanto a las Naciones Unidas como a "todo aquel que quiera cooperar" en el proceso de pacificación.
Durante su discurso inaugural, Ibarretxe se ha referido a la reforma que ha de llevar a cabo la ONU, que a su juicio, afronta un "problema de enfermedad grave" por haber recibido un "rejón de muerte inmenso", cuando más necesaria es su papel en el panorama internacional. A su juicio, el nuevo orden mundial no es cuestión de lo Estados, por lo que se ha mostrado convencido de que las alianzas para Naciones Unidas van a venir de los poderes locales y regionales.
Así, tras asegurar que Euskadi no es un Estado, ha asegurado que se trata de "una nación como la copa de un pino, con nuestra propia cultura, con nuestra propia lengua, con nuestra propia presencia en el mundo milenario y tenemos cosas que aportar". "Somos agentes activos del nuevo orden mundial y por lo tanto los Estados son necesarios pero no suficientes en las Naciones Unidas. Es necesaria la presencia activa y creciente, con rango institucional de las naciones que no somos Estados", ha indicado.
El pueblo saharaui
Ibarretxe ha reconocido asimismo que la última decisión de las Naciones Unidas es un motivo de "especial preocupación para el pueblo vasco", al que considera un "pueblo amigo" del saharaui. En este sentido, ha explicado que la proclama pública hecha con "lealtad" por el secretario general de la ONU Koffi Annan en torno al fracaso de las Naciones Unidas "es tremendo" y le produce "un desazón tremendo".
"Asistimos con una tranquilidad inmensa a la desaparición de culturas, a la desaparición de lenguas, a la desaparición de pueblos milenarios y eso es tremendo, eso produce una desazón tremenda aquí en el pueblo vasco, uno de los pueblos más antiguos de Europa que habla la lengua más antigua de Europa", ha dicho.
Ibarretxe ha asegurado además que el objetivo de la humanidad "no es el mantenerse a cualquier precio, sino fundamentalmente, el adaptarse a las nuevas circunstancias". Por ello, ha situado a la "incertidumbre y la ignorancia" como "males" de nuestro tiempo, que a su juicio, sólo pueden combatirse a través de la "tensión intelectual".
El lehendakari ha reconocido que se vive en un mundo más global aunque ello no signifique que sea una "aldea más bonita" y se ha referido a los problemas que presenta la globalización, como brecha digital. "Esta es la aldea global en la que vivimos, en la que hemos multiplicado por 100 nuestro PIB pero también por 100 nuestras diferencias", ha indicado.
El rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez Iglesias, por su parte, ha coincidido con el lehendakari al asegurar que el liderazgo de la ONU se revela "imprescindible", al tiempo que requiere de una adecuación a una realidad "imprevisible". El director de la cátedra de Estudios Internacionales de la UPV-EHU, Kepa Sodupe, ha subrayado que la reforma de la ONU puede tener un imapcto "significativo" en muchos pueblos, mientras que el director de la Unesco Etxea, Mikel Mancisidor, ha considerado importante que la organización internacional se abra también a los "actores no estatales".