Qué tiemblen los familiares segundones y parientes de tercer grado de los ricos. Peligran los herederos de la gente riquísima. Pueden llevarse con ellos, tras su defunción, el dinero a la tumba. Pero sólo para resucitar un día con la bolsa llena, en estado incorrupto el patrimonio, y volver a darse una segunda vidorra después de haber sido criogenizado una vez difuntos.
Como millares de miembros del movimiento criogénico, el potentado norteamericano David Prize tomó las disposiciones pertinentes para ser congelado con una cosa que se llama Pazote líquido, a fin de volver a este mundo una vez que la medicina hay progresado hasta ese punto. Pero el tal Prize, industrial del turismo, no tiene la intención de resucitar sin un centavo como un Lázaro cualquiera que se echara a andar sin un duro en el bolsillo y tomó una precaución suplementaria: legarse a sí mismo su propia fortuna.
Exploró la manera de colar en la legalidad la creación de una fiducia financiera que, mientras el potentado Prize se conservara como una merluza en un bloque de hielo, generaría la friolera de diez millones de dólares hasta su resurrección. Con los intereses acumulados durante su congelación, a su regreso a la vida podría ser 'el hombre más rico del mundo'.
Y el opulento mister Prize no es el único. Al menos una decena de acaudalados hombres de negocios exploran el territorio jurídico todavía virgen, montando tinglados fiduciarios llamados de 'resurrección personal' que les permita ser archimillonarios años más tarde. Podrán los forrados acariciar los billetes en el momento en que sus restos humanos inanimados hechos témpanos se derritan y entren en calorcito con la energía que fluye de los fajos.
Todos los ricos retornarán un día, siempre serán los mismos los adinerados que salgan en la lista Forbes. Los afamados campos de golf con idénticos socios relevantes, los yates esperando para volver a navegar con sus dueños nuevamente en el puente de mando, abrazados a una rubia de piel dorada y brillante como el oro. Parece que la Ciencia favoreciera a los ricos. ¿ Será cierto?