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Miércoles, 3 de mayo de 2006
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DEPORTES
Bilbao Basket
El Lagun Aro pide un último empujón
Los capitanes, Salgado y Weis, y el presidente Davalillo quieren que La Casilla «sea un infierno»
El Lagun Aro pide un último empujón
TODOS A UNA. Los capitanes y el presidente arengaron a la afición para que La Casilla sea mañana un «clamor, un hervidero». / M. ATRIO
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Todos unidos por la misma causa: seguir en la ACB. Ante la trascendencia del partido que mañana enfrentará al Lagun Aro y Leche Río -posiblemente el más importante de su historia en la élite-, el conjunto rojillo ha optado por la terapia de grupo. De puertas adentro, todo está perfectamente engrasado, según se desvela desde la dirección deportiva. Pero no está de más una llamada institucional a la unidad, a la necesidad de que el público sea el arma más destructiva del equipo de La Casilla.

El presidente, Xabier Jon Davalillo, fue el mensajero del club. Acompañado de los dos capitanes, Javi Salgado y Fred Weis, lanzó las proclamas imaginables para arengar a la masa, para que el ambiente mañana en La Casilla sea atronador. «Estamos ante el partido más importante de nuestra trayectoria, del que puede depender una parte de nuestra historia. Tenemos plena confianza en el grupo, en la afición, en toda la gente que nos ha apoyado desde el primer momento. Siempre que hemos actuado como grupo, como conjunto, con sintonía, hemos salido de las situaciones con éxito. Y ante el Breogán será la próxima vez», dijo.

Para el presidente del Bilbao Basket lo de menos, ahora, es mirar atrás. «Ya habrá tiempo para hacer análisis. Ahora es el momento de dar el último empujón, de conjurarnos todos para que esto salga adelante. El jueves no podemos fallar nadie. A la afición le pedimos un esfuerzo más. Queremos que el público de La Casilla siga siendo señor y entendido. Pero ahora lo que más necesitamos son gritos de apoyo, empuje. No queremos que la gente sea hostil con el equipo contrario, si no que nos involucremos más. La Casilla tiene que ser un clamor, un hervidero, un infierno».

Lo que está viendo durante la semana parece convencer a Davalillo de que el equipo se dirige por la senda correcta y no duda en que la final ante el Breogán acabará en tono festivo. «El equipo está entrenando muy bien, se ha repuesto enseguida del partido de Manresa y mentalmente está muy fuerte. Sabéis que hemos puesto todo de nuestra parte para que el público se deje sentir e iremos de la mano con el Athletic para darnos apoyo mutuo. Este proyecto es de todos y para todos, como siempre hemos proclamado».

A su lado, Javi Salgado certificó todo lo apuntado por su presidente. El base de Santutxu asume que los jugadores «estamos mentalizados de lo que hay. Tenemos que ganar o ganar y para ello necesitamos todos los apoyos posibles, desde el primer al último minuto. El pabellón tiene que ser una olla a presión y nadie puede escatimar esfuerzos. Estamos seguros de que podemos sacar esto adelante. Históricamente, nuestro público ha necesitado a veces el espectáculo, un triple o un mate, para reaccionar. Pero ante el Breogán debe estar enchufado desde el salto inicial y dejarse notar como lo hacen los aficionados en otros campos, tal como hemos sufrido».

A la hora de buscar la motivación personal para este crucial encuentro, Salgado es de los que no dudaría en pecar por exceso. «En lo que a motivación se refiere, desde luego. Hay que pecar por exceso. Que nos tengan que frenar en vez de estar apagados. Cuando nos sentimos fríos, nos cuesta mucho reaccionar, no encontramos la agresividad defensiva. Este partido, posiblemente, lo ganará el equipo que tenga la cabeza más fría y ellos pueden tener más problemas para ello, ya que aquí se lo juegan absolutamente todo. Será como una final, como si jugáramos un partido de 'play-off' a vida o muerte».

Weis, partido 200

También aportó su punto de vista coral Fred Weis, para quien la cita de mañana tendrá un significado especial en lo personal, ya que supondrá su partido número 200 en la liga ACB. El pívot francés viene de recuperar su mejor imagen en Manresa, donde capturó diez rebotes y fue un valladar en la pintura.

Desde su experiencia, aunque nunca se ha visto involucrado en una lucha directa por la supervivencia en la máxima categoría, apela, como todos, al factor público. «Acabamos de ver en Manresa que el público es el sexto jugador real en una cancha. Entre todos tenemos que conseguir mantenernos en la ACB y para ello es fundamental ganar este partido. Es muy bonito eso de llegar a los 200 partidos en la ACB, pero entenderéis que ni mucho menos es lo más importante para mí. Si ganamos al Leche Río entonces sí que lo tendré en cuenta».



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