Todo lo que se podía hacer se ha llevado a cabo. Quizá podría haber tenido cabida una respuesta institucional similar ante los partidos previos con el Etosa o Fórum Valladolid. Pero la máxima es mirar hacia adelante y los preparativos garantizarán que mañana (20.30 horas, Punto Radio), La Casilla sea lo más parecido al «infierno» ambiental que desean los implicados rojillos en la permanencia en la ACB.
La fiesta arrancará una hora antes del inicio del choque, cuando al filo de las 19.30 horas arranque una kalejira desde la confluencia de las calles Doctor Areilza y Licenciado Poza. Amenizada por la txaranga habitual en el pabellón bilbaíno, irá calentándose y calentando el ambiente camino de La Casilla. Estará formada inicialmente por unas doscientas personas, la mayoría procedentes de las peñas del Athletic Joseba Etxeberria y Deusto, que no han dudado a la hora de aceptar el reto de dar calor y ambiente al equipo hermano de la ciudad. Ataviados con las camisetas conmemorativas del derbi del Bizkaia Arena, está previsto que vayan reclutando seguidores para hacer una entrada masiva en las gradas del pabellón hacia las 20.10 horas para dejar sentir ya la presión al Leche Río durante la parte final de la rueda de calentamiento.
En el interior del pabellón recibirán aplaudidores ya inflados y boquillas de trompeta, capaces de provocar un estridente y agudo sonido que convertirá el escenario del partido en un campo de batalla ambiental. Los decibelios arreciarán más que nunca en el sistema de megafonía, buscando en todo momento una complicidad festiva entre el equipo y su sufridora afición, que quiere seguir disfrutando la próxima temporada del baloncesto y la ACB en Bilbao.
Prácticamente no quedan entradas, aunque el club ha habilitado una reserva especial disponible en su página web (www.bilbaobasket.biz) y en sus oficinas (calle Heros, 28). Para mañana se guardarán algunos tickets en las taquillas, que se abrirán a las 19 horas, para aquellas personas que se apunten a última hora a la cita. Desde el Lagun Aro se garantiza un llenazo total, con más cinco mil aficionados.