Los ricos lloran en las telenovelas y, desde ayer, también comenzaran a hacerlo en Alemania a causa de una delicada decisión adoptada por los tres socios que integran el Gobierno de gran coalición: los democristianos de la CDU, la CSU de Baviera y los socialdemócratas (SPD). Después de una maratoniana reunión que culminó en la madrugada de ayer, los socios en el Ejecutivo acordaron crear el llamado 'impuesto para ricos', que supone aumentar el tipo máximo de gravamen de 42% al 45% en determinados casos.
La medida, que entrará en vigor el 1 de enero de 2007, afectará a los solteros que tengan ingresos superiores a los 250.000 euros anuales y a los casados que ganen más de medio millón de euros al año. El 'impuesto para ricos' había sido incluido por el SPD en el pacto de gran coalición, pero no había entrado en vigor a causa de la resistencia de sus aliados democristianos.
El nuevo tributo, que tiene un carácter más simbólico que efectivo, afectará a unas 25.000 personas y aportará unos 350 millones de euros anuales a las arcas del Estado. Para romper la resistencia de sus socios democristianos, el SPD renunció a su deseo de gravar los ingresos derivados de las actividades comerciales, un aspecto que será revisado en 2008.
En el encuentro celebrado en Berlín, los líderes de los tres partidos que integran el Gobierno también aprobaron una reforma al sistema de subsidios a las familias, destinada a fomentar la paternidad. La nueva ley obliga al Estado a pagar a los padres que dejen de trabajar para cuidar a sus hijos hasta el 67% de sus ingresos durante un período mínimo de dos meses y máximo de catorce.