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Miércoles, 3 de mayo de 2006
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POLÍTICA
POLÍTICA
La dirección de EA se resiste a reeditar la coalición electoral con el PNV
El sector guipuzcoano reitera su apuesta por la alianza, que avala también el lehendakari
La dirección de EA se resiste a reeditar la coalición electoral con el PNV
JUNIO DE 2005. Ibarretxe recibe la felicitación de Errazti e Imaz tras su última investidura como lehendakari. / IOSU ONANDIA
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Los principales dirigentes de Eusko Alkartasuna mantienen su resistencia a repetir coalición electoral con el PNV, a la espera de adoptar una decisión -previsiblemente antes de verano- que deberá ser aprobada por las bases representadas en la asamblea nacional. La ejecutiva que preside Begoña Errazti está firmemmente persuadida de que EA dispone de un espacio electoral consolidado que garantizaría su supervivencia en las urnas en una Euskadi pacificada y, lo que es más, teme que ese suelo quede definitivamente desdibujado si vuelven a concurrir unidos con los peneuvistas en las elecciones municipales de dentro de un año. Esta convicción, arraigada en el entorno de Errazti, se enfrenta a la apuesta que siguen haciendo por la alianza sus socios, el lehendakari Ibarretxe e, internamente, el sector guipuzcoano del partido capitaneado por Iñaki Galdos.

Que el debate está abierto y con posiciones no coincidentes quedó reflejado ayer en sendas declaraciones públicas de Errazti y de Galdos. La primera incidió en Euskadi Irratia en que la repetición o no de la coalición continúa sin estar aún «en la agenda» de trabajo inmediato de EA y que ni debe dar «explicaciones» ni adoptar una determinación ahora, aunque, según dio a entender, «en estos momentos, no hay bases» para la misma. «No he dicho ni que sí ni que no», intentó zanjar, sin despejar el interrogante. Junto a ello, Errazti dejó la puerta abierta a acuerdos postelectorales con Batasuna. Y ambas posiciones contrastaron abiertamente con el discurso de Galdos, líder del partido en el territorio donde mejores resultados ha cosechado tradicionalmente Eusko Alkartasuna.

En una entrevista en Herri Irratia, el responsable guipuzcoano subrayó que precisamente «los nuevos tiempos» que vive Euskadi hacen la alianza con el PNV «más necesaria que nunca» y cuestionó, incluso, que su formación pueda conformar «otro vértice» en la política vasca con la izquierda abertzale. Galdos puntualizó que su defensa de la unidad del nacionalismo institucional no significa que «esté dispuesto a echarme en los brazos» del PNV, al tiempo que definió el perfil de EA como un partido «más independentista y con una sensibilidad más social y de izquierdas» que el PNV. Pero «el hecho de que no sea fácil convivir», enfatizó, no supone que «la coalición «no se deba reeditar».

Frente a esos argumentos, el sector oficial sostiene que quizá haya llegado el momento de volver a calibrar en solitario el tirón electoral, en un escenario novedoso en el que la posible desaparición de la violencia de ETA reajustará el mapa nacionalista y facilitará acercamientos imposibilitados hasta la fecha por la pervivencia del terrorismo. Los más favorables a poner fin a la coalición confían en la fortaleza del mensaje de EA en las urnas, recuerdan que en unos comicios tan poco favorables a sus intereses como las últimas generales cosechó algo más de 80.000 votos y retuvo su escaño en el Congreso, y expresan su temor a que ese espacio socialdemócrata se diluya totalmente si persisten en ir con el PNV a las municipales de 2007. Y cargan en privado sus razones con otra más: la falta de sintonía cada vez más palpable entre su estrategia y la del EBB de Josu Jon Imaz.

Choque de trenes

La decisión, no obstante, está por tomar; la dirección de EA mantiene que aún 'no toca' ese debate y que tampoco salió a colación en la asamblea nacional celebrada la semana pasada. La convicción de los dirigentes de la formación abertzale en su poderío electoral contrasta con quienes advierten, dentro y fuera del partido, un riesgo para los grupos nacionalistas minoritarios de ser arrollados por el choque de trenes que parece avecinarse entre el PNV y Batasuna en las municipales. Los jeltzales están dispuestos a reeditar la alianza, sabedores de que su liderazgo en las urnas se verá mermado por el regreso de la izquierda abertzale a la legalidad; pero quieren una coalición estratégica y, si se rompe, no parecen proclives a retomarla en el futuro.

El lehendakari, cuyo ascendiente ha sido determinante para la unidad electoral de PNV y EA, ha defendido en público sin ambages la colaboración de ambos partidos como un activo también en el futuro de Euskadi. Ibarretxe mantuvo hace unos días un encuentro privado con un grupo de personas entre las que se encontraba su antecesor, Carlos Garaikoetxea, al que medios ajenos a su partido sitúan en posiciones favorables a compartir listas de nuevo.



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