El sacerdote norirlandés Alec Reid se mostró ayer «preocupado y sorprendido» por el hecho de que Batasuna siga ilegalizada «cuando ETA ya ha desaparecido», circunstancia que, en su opinión, «no ayuda» al proceso de paz. Reid destacó que la banda armada «hoy en día está fuera del conflicto, como lo está el IRA del conflicto irlandés», por lo que instó al Gobierno a «abolir» la Ley de Partidos.
Alec Reid intervendrá como observador del Foro de Debate Nacional -que integra a medio centenar de agentes políticos, sindicales y sociales, entre los que sobresalen Batasuna, EA y Aralar- en un seminario sobre el proceso de paz en el País Vasco que se celebrará durante el Foro Social Europeo que tendrá lugar en Atenas entre los próximos días 4 y 7.
Durante el acto de presentación ayer en Bilbao de esta jornada de trabajo en la capital de Grecia, a la que el Foro enviará una delegación, Reid quiso aclarar que su participación en este proceso obedece a la orden de sus superiores redentoristas en Irlanda y Roma, por lo que, aunque no represente ni a la Iglesia española ni a la vasca, sí representa a la «Iglesia oficial». «En esta misión, dos de las personas que más han ayudado a la Iglesia oficial han sido Arnaldo Otegi y Pernando Barrena», aseguró.
Precisamente, gran parte de la alocución de Alec Reid, que centró la comparecencia, se refirió a la situación de Batasuna y a la decisión del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska de prohibir a Otegi y Barrena acudir a Irlanda a un acto del Sinn Fein por estar en libertad bajo fianza. En este sentido, calificó de «actitud irresponsable e inmoral» que «en vez de ayudar a la izquierda abertzale a emprender vías políticas, se le pongan trabas».
Explicó que la misión de los mahaikides era la de explicar y recabar los apoyos de los partidos de Irlanda, así como de la comunidad irlandesa en los Estados Unidos, como método para blindar el proceso de paz. En esta línea, destacó la importancia de la «implicación internacional» para las formaciones políticas, incluidas el PP y el PSOE, porque constituye una «garantía de que será una solución democrática».
«Derogación prioritaria»
El sacerdote redentorista advirtió de los «obstáculos que se activarán en la medida en que la paz esté más cerca» y comparó los procesos judiciales contra la izquierda abertzale con «quienes en el sistema británico no querían que el IRA parase». A su juicio, la ilegalización de Batasuna es «injusta y antidemocrática porque también impide la expresión de la gente a la que representan».
Para corregir esta situación apeló a la «valentía y responsabilidad» del Gobierno para «derogar» la Ley de Partidos, una decisión que calificó de «prioritaria». A su entender, «a menudo la mentalidad de Franco sigue viva en el sistema político español, donde algunos no tienen tradición de diálogo, democracia y derechos humanos, porque la democracia española es muy joven».
Por otro lado, los representantes del Foro de Debate Martín Aranburu y Karmelo Landa, que también asistirán a Atenas para explicar el proceso de paz, subrayaron la trascendencia de la «implicación internacional», así como de que el proceso no esté sólo en manos de gobiernos para que se implique toda la sociedad.