La red viaria vizcaína sigue la ley física de los vasos comunicantes. El anillo circulatorio del Gran Bilbao está tan saturado que cuando se produce un accidente en el corredor del Txorierri, como ocurrió ayer, puede llegar a repercutir en la otra punta del territorio, en este caso en la frontera con Cantabria a través de la A-8. El siniestro mortal se produjo a las seis y veinte de la mañana en Erandio y las colas se fueron extendiendo, por la confluencia de las distintas vías, por la carretera de La Avanzada y el puente de Rontegi hasta la autopista, donde las caravanas alcanzaron dimensiones desesperantes, hasta llegar a Kobaron.
Las peores consecuencias fueron, una vez más, las personales. Un joven camionero de 28 años -E.M.G., con domicilio en Trapagaran- se dejó la vida en el asfalto. El chófer acababa de salir de una empresa ubicada en el alto de Enekuri, donde había cargado con bloques de chatarra prensada su camión, un 'Iveco' con placas de matrícula nuevas. El vehículo, de tres ejes, enfiló una pronunciada curva de la BI-604 para enlazar con la N-637, conocida como corredor del Txorierri. Por causas que se desconocen, aunque algunos indicios apuntan a un deslizamiento de la carga, el transporte pesado se salió de la calzada y volcó en un zona ajardinada que separa ambas carreteras. La Ertzaintza solicita la colaboración de posibles testigos para completar el atestado (94-6079034).
El camionero falleció en el acto al quedar la cabina aplastada por el peso del vehículo, que perdió la carga, y la chatarra quedó desperdigada sobre los dos carriles del corredor en dirección hacia San Sebastián. Esta vía, que enlaza en línea recta la margen derecha con Erletxe, ha absorbido gran parte del tráfico que antes estrangulaba a la A-8.
Los responsables de la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco barajaron la posibilidad de abrir un by-pass en la zona, aunque finalmente, optaron por extraer el cuerpo de la víctima, atrapada bajo el camión, y limpiar la calzada lo antes posible. Pospusieron hasta la noche el complejo traslado del vehículo pesado para el que se precisaba de una góndola. Una grúa- pulpo tuvo que izar el camión para que los Bomberos de Artaza liberaran el cadáver. Las labores de los operarios de Obras Públicas también resultaron complicadas. Mientras tanto, se encendieron los paneles de mensajes verticales para alertar a los usuarios y alejarles así de la trampa, y la Ertzaintza empezó a desviar el tráfico por la subida de Enekuri y la Bi-637. El colapso no tardó en llegar. La marabunta de vehículos cubrió el Txorierri y su enlace natural con la Solución Sur. Enseguida también se vieron afectadas las pocas vías alternativas, como la N-634, a su paso por Zorroza y Barakaldo. Como ejemplo, una vecina de Ortuella que cogió el autobús a las nueve y veinte de la mañana, no llegó a Bilbao hasta dos horas y media después.
A las 8.25 horas pudo abrirse uno de los carriles del Txorierri, y a las nueve y media la vía quedó totalmente liberada, según informó el Departamento de Interior. Sin embargo, el embotellamiento se prolongó otras dos horas más. Un conductor de Castro se quedó «'clavado'» en Ontón a las diez y cuarto de la mañana y, a una marcha de 40 kilómetros por hora, empezó a ver la capital vizcaína pasadas las once.
El caos circulatorio se repitió en la A-8 a partir de las tres de la tarde. Tres turismos colisionaron por alcance a la altura de Portugalete, sentido hacia Cantabria, y uno de ellos se incendió. El siniestro generó fuertes retenciones, también en dirección hacia Bilbao, por el llamado 'efecto vaca'.