La NASA ha decidido correr el riesgo de no hacer modificaciones en el depósito externo del 'Discovery' con vistas a la misión prevista para julio, en la que llevará provisiones a la Estación Espacial Internacional (ISS). El tanque externo, que lleva el combustible que el transbordador necesita para llegar hasta la órbita terrestre, fue modificado tras el accidente del 'Columbia', el 1 de febrero de 2003, que se debió al desprendimiento de una loseta de aislamiento que perforó un sector del ala izquierda de la nave. Tras año y medio de suspensión, las misiones se reanudaron en julio pasado, pero el problema se repitió y forzó una segunda cancelación en las operaciones.
La NASA ha anunciado que el 'Discovery' regresará al espacio sin las cubiertas de espuma aislante contra la congelación que cubren las uniones del depósito exterior de combustible. En cada tanque externo hay 34 cubiertas de protección contra el hielo que se forma debido a las bajas temperaturas a las que está el combustible. Sólo se han colocado cuatro de estos dispositivos en una sección que podría dar problemas durante el lanzamiento, ha explicado Ken Welzyn, ingeniero en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA en Huntsville (Alabama).
«Daño crucial»
«Hay cierto riesgo en despegar con estas juntas contra el hielo tal como son», ha dicho Wayne Hale, director del Programa de los Transbordadores. El tanque externo del transbordador fue modificado de tal forma que se eliminó una protuberancia que existía cerca de las líneas de presurización. «Esa modificación constituye el mayor cambio aerodinámico que hemos hecho en el diseño de los transbordadores espaciales desde que éstos volaron por primera vez hace 25 años», asegura Hale.
Los ingenieros de la NASA han determinado que en cada lanzamiento se produce un desprendimiento de espuma aislante procedente de esas juntas, con un peso de entre 56 y 99 gramos, lo que constituye un peligro para la integridad de la nave y para los tripulantes. El pedazo de aislante que causó la tragedia del 'Columbia' era de unos 800 gramos, calculan los técnicos de la agencia. Otro desprendimiento similar «podría causar lo que consideramos como un daño crucial». Hale cree que se realizarán otras modificaciones en las misiones que se lleven a cabo después de la del 'Discovery'. La agencia espacial estadounidense proyecta realizar un total de tres este año.