Fernando Lamikiz aprovechó los minutos previos al partido para charlar. Intercambió opiniones con varios protagonistas. Quizá, era un intento de calmar los nervios antes de un encuentro en el que estaba en juego gran parte de la centenaria historia del Athletic.
Entre sus interlocutores estuvo el rival. El máximo mandatario rojiblanco habló con Víctor Muñoz, técnico del Zaragoza, y algunos futbolistas del conjunto maño. A continuación, el abogado de Busturia, acompañado por uno de sus directivos de confianza, Eukeni Olabarria, paseó sobre el césped con el sol como testigo, pues las gradas de San Mamés estaban semivacías. Ambos intercambiaron impresiones en una estampa que recordó a la vivida hacía varios meses, cuando los dos acudieron a Lezama para dar ánimos a una plantilla, por entonces en caída libre.
De repente, el presidente se topó con Luis Medina Cantalejo cuando éste salía a calentar acompañado de sus asistentes y el cuarto árbitro. Se desearon suerte. Con esta breve charla, Lamikiz acabó sus conversaciones, su intensa tarde de diálogos sobre el terreno de juego. Y se dirigió al palco para seguir el duelo. Allí, estuvo flanqueado por José Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya, e Idoia Zenarruzabeitia, vicelehendakari. Con ellos sufrió. Y con ellos celebró el triunfo que da vida al Athletic.