El aceite de oliva, pese a moderar algo su encarecimiento durante abril (un 2,2%), acumula ya una subida del 44% en su precio en los últimos doce meses, más del doble que el incremento soportado por la anchoa, el otro producto que más ha subido de la cesta de la compra. Así lo evidencian los últimos datos publicados por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que también arrojan que los tomates para ensalada han elevado su valor un 14,5% el mes pasado, si bien aún acumulan un descenso interanual del 12,6%.
En la lista de los productos frescos, las anchoas dieron un pequeño respiro en abril al bajar su precio un 5%, si bien aún mantienen un alza del 21,7% en el último año. Mucho más sensible fue la caída experimentada por las judías verdes, que terminaron el mes pasado un 16,7% más baratas, aunque conservan un aumento interanual del 7,7%. También bajaron los plátanos de Canarias (un 4,9%), las lechugas (4,4%) y las acelgas (3,7%), mientras que subieron los pimientos verdes (un 8,5%), las chirlas (4,3%) y las zanahorias (4,3%).
La situación del aceite de oliva preocupa de forma especial entre los ciudadanos. Para la Federación de Consumidores en Acción (Facua), los principales culpables son los envasadores y distribuidores, a los que acusa de «especular» con su coste. Por su parte, la industria y los productores se acusan mutuamente del problema, que aún se agravará más porque las empresas creen que hasta noviembre, cuando se sepa cómo va a ser la próxima cosecha, el litro no bajará de cinco euros. Mientras tanto, el consumo ha caído más de un 30% en los últimos seis meses, lo que inquieta notablemente al sector.