CC OO criticó ayer la «pasividad» que, a su juicio, mantiene el Gobierno vasco en la OPA hostil lanzada por Mittal Steel contra Arcelor; una operación que, según el sindicato, puede perjudicar de forma notable el mantenimiento de los puestos de trabajo de la a siderúrgica europea. En la misma línea, criticó las declaraciones realizadas por los responsables del la BBK en las que abría la puerta a estudiar las propuestas de la compañía anglo-india, así como el hecho de que su representante en el consejo de administración de la Acería Compacta (ACB) de Sestao se haya negado a firmar las cuentes de 2005.
Ramón Górriz, responsable de política industrial de la federación estatal del metal de CC OO, señaló que la actitud del Ejecutivo autónomo contrasta con la oposición a la OPA que han demostrado la Administración central y otras comunidades autónomas afectadas, como es el caso de Asturias y Valencia.
Comisiones Obreras cree que las disputas surgidas en la ACB, donde tanto el Gobierno vasco como la BBK comparten el accionariado con Arcelor, pueden estar en la raíz de esa falta de respaldo. El sindicato se alineó ayer claramente con la dirección de Arcelor y defendió que la ACB debe mantenerse como «pulmón» del grupo. Y es que la gran flexibilidad que ofrece esta factoría en cuanto a arranques y paradas es utilizada por la compañía como elemento de regulación del mercado. Esto es, la planta de Sestao está 'condenada' a soportar la reducción de producción en beneficio de otras factorías de la multinacional, cuando Arcelor considera que existe un exceso de oferta en el mercado. La BBK y el Gobierno vasco, socios de la empresa, son partidarios de una gestión más independiente.
CC OO defendió ayer que la ACB debe continuar jugando este papel «de pulmón y de empresa subsidiaria», aunque admitió que tanto el Ejecutivo vasco como la caja «pueden negociar algún sistema de compensaciones económicas por esta situación o vender las acciones».