El PP considera «innecesaria» la comparecencia anunciada por José Luis Rodríguez Zapatero en el Parlamento para hablar sobre el alto el fuego de ETA. El principal partido de la oposición deja en manos del presidente la iniciativa para elegir el formato y el calendario que le parezca oportuno a la hora de informar al Parlamento, aunque insiste en que no le gusta que coincida con el pleno sobre el estado de la nación. Es más, Mariano Rajoy, considera que no es necesario que el jefe del Ejecutivo comparezca en tanto no termine de verificar que el abandono de las armas es definitivo. Por su parte, el presidente se ha mostrado dispuesto a celebrar un pleno específico sobre el diálogo con ETA para preservar el consenso con Rajoy y su partido.
El PP niega que pretenda condicionar la comparecencia del presidente y asegura que Rajoy nunca pidió a Rodríguez Zapatero que evite una resolución del Congreso sobre el alto el fuego. El portavoz parlamentario del grupo popular, Eduardo Zaplana, aseguró ayer que es el jefe del Gobierno quien «tiene que establecer el calendario» y «marcar los pasos». «Nadie le ha pedido nada», afirmó, «es él quien debe tomar la iniciativa y, cuando la tome, nosotros la valoraremos», añadió. El PP deja así manos libres a Rodríguez Zapatero. «Nos da igual que haya votación o no», aseguraron en la sede de la calle Génova.
Sin embargo, el partido opositor no puede ser más claro a la hora de mostrar su disconformidad con la coincidencia del debate sobre la tregua y el pleno de política general que celebra todas las primaveras el Congreso. Zaplana insistió en este punto y dijo que el debate sobre el Estado de la Nación quedaría «contaminado» si Rodríguez Zapatero quisiera utilizarlo para informar también de sus gestiones para verificar el alto el fuego de ETA.
En términos similares se pronunció Rajoy cuando el presidente del Gobierno le pidió su criterio. Además, fuentes de la dirección popular aseguraron que, en una conversación que ambos mantuvieron la semana pasada, el líder de la oposición también le comunicó su incompresión ante el objeto de la convocatoria parlamentaria sobre la tregua. «Es innecesaria», aseguró un portavoz oficial, que explicó que Zapatero ya cuenta con el apoyo del PP para comprobar que la voluntad de ETA de abandonar las armas es definitiva.
«Para nosotros, está claro que no hay nada nuevo bajo el sol», afirmó un miembro del comité de dirección del PP, que se reunió ayer para iniciar los preparativos del debate de la nación. También Zaplana incidió en este punto y apuntó que Rodríguez Zapatero debe «recorrer el camino para verificar la voluntad de ETA de abandonar definitivamente las armas». Será entonces cuando el portavoz popular entiende que el presidente tendrá que «participar la información de si ha sido posible esa verificación». «Eso debe hacer -dijo- y no contarnos todos los días esas cosas que ustedes publican».
Tiempo
El jefe del Ejecutivo, por su parte, explicó ayer que, en los próximos días, volverá a ponerse en contacto con Rajoy para abordar su compromiso de comparecer en el Parlamento antes del verano para pedir iniciar el diálogo con ETA. No obstante, subrayó que antes de tomar una decisión definitiva sobre la fecha del pleno necesita más tiempo para comprobar si el alto el fuego es verídico. De momento, recordó, sólo ha recibido dos informes de los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado.
Rodríguez Zapatero no quiere que esta comparecencia se convierta en un elemento de controversia con el PP. Por eso, aunque estudiaba la posibilidad de hacer coincidir el debate con el pleno del estado de la nación, ayer se mostró dispuesto a celebrar una sesión específica para hablar de ETA. El Gobierno aún no ha tomado una decisión firme, aunque sopesa unir los dos plenos únicamente «si se dan las circunstancias» y la verificación del alto el fuego coincide con la fecha previsible para el debate anual sobre política general, que podría tener lugar la última semana de mayo o la primera de junio.
En una conversación informal con periodistas, Rodríguez Zapatero restó importancia al formato de esa comparecencia y dejó claro que su objetivo es primar el «consenso» con todos los partidos y en particular con el líder del PP, lo que le llevó a aceptar la posibilidad de separar ambos plenos. «¿Que quiere debate (de la nación)? Pues lo habrá», comentó.