El Ayuntamiento de Bilbao ha reconocido la existencia de «defectos» derivados de las obras de construcción de ocho parkings municipales. Entre las deficiencias estructurales más habituales se encuentran las filtraciones de agua y la aparición de grietas en el pavimento, lo que ha provocado la denuncia de algunas comunidades de propietarios contra la constructora y el Consistorio.
Los tres aparcamientos que en la actualidad se enfrentan a procesos judiciales son los de Sagarminaga, Funicular e Iturriaga; los dos primeros desde hace ya cinco años. El caso del Funicular es el «más conflictivo», según señaló el director del área de Aparcamientos, Manu Asúa. A las humedades se une la necesidad de rehacer las bajantes, una operación que conlleva un coste superior a los 100.000 euros. En Sagarminaga, las reformas se centran en la mejora de la recogida del agua, ya que «el drenaje no es suficiente y necesita más arquetas», reconoció Asúa. En total: 66.000 euros. La postura del Ayuntamiento en esta materia es la de acometer los arreglos con cargo a los avales de los concesionarios. A pesar de ello, y según aseguraron, son las empresas las que han recurrido esta decisión.
Las filtraciones salpican a otros parkings. A los problemas que arrastran desde su inauguración en abril de 2003 los usuarios de Iturriaga -goteras, necesidad de sellado en las juntas de dilatación y fisuras en el suelo-, que están siendo tratados desde hace año y medio, se suman las humedades detectadas en Lehendakari Aguirre y en la Casa Grúa.
El caso más reciente, no obstante, se ha registrado en El Peñascal. Este aparcamiento abrió sus puertas hace quince días, pero aún mantiene la última planta de parcelas sin comercializar. «Durante su construcción se produjo una acumulación de agua en esta zona a consecuencia de una crecida. El constructor instaló entonces un sistema de achique y bombeo, pero al no contar con el alta de luz, no se puso en marcha. Por eso, y al ser una de las zonas con excedente de oferta, hemos decidido optar por la precaución y no sacarlas a la venta todavía», se justificó el concejal de Aparcamientos, Ibon Areso. Otros como Zamarripa y Zumarraga, en los que aparecieron filtraciones en el año 2000, requirieron también de la intervención de los técnicos.
Aval de garantía
Las denuncias han llegado también a los parkings de Ciudad Jardín y El Arenal. El PP presentó esta semana al área responsable un listado de desperfectos elaborado por la comunidad de propietarios del primero. En el informe se habla de techos en mal estado, humedades y agujeros en el pavimento. «No es normal que tenga problemas tan importantes cuando se ha inaugurado hace escasamente un año. El Ayuntamiento debería ser más exigente con las empresas, más aún si tenemos en cuenta que la garantía de obra está a punto de expirar», denunció el concejal popular Carlos García. Areso respondió ayer que no había recibido ninguna queja de los usuarios y negó la existencia de cualquier desperfecto.
En cuanto a las obras del futuro parking de El Arenal, el concejal del PNV admitió que las grietas que han aparecido en los edificios colindantes «pueden ser debidas a los trabajos de pilotaje». Un informe del área, en el que la constructora se compromete a su control y arreglo al término del proyecto, así lo confirma. Respecto a las inundaciones en los sótanos de las viviendas y comercios de Sendeja, Areso se mostró contundente. «Creo en un 99% que no es debido al parking, ya que cuenta con un buen sistema de drenaje», aclaró. Y es que expertos advirtieron de la existencia de un acuífero en la zona que, al colocar las pantallas del aparcamiento, podrían alterar su cauce natural hacia la ría. En este sentido, el concejal de Aparcamientos abogó por llevar a cabo un estudio que revele «cuál es el foco real» de estas filtraciones.