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Jueves, 4 de mayo de 2006
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SOCIEDAD
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Cinco hospitales prueban ya una vacuna contra la gripe aviar en 1.500 españoles
Forman parte de un estudio internacional junto a Francia, Rusia, Holanda, Estonia, Alemania y Suecia Les inoculan virus muertos para que creen anticuerpos
Tres hospitales de Madrid y dos de Barcelona han empezado a desarrollar una vacuna contra la variante más peligrosa de la gripe aviar, el mortal virus H5N1, que ya ha segado la vida a más de cien personas en todo el mundo. Para ello, 1.500 voluntarios han puesto sus cuerpos a servicio de la ciencia. Estos cinco centros hospitalarios españoles, que forman parte de un estudio clínico internacional participado por Alemania, Holanda, Suecia, Rusia, Francia y Estonia, pretenden diseñar un fármaco que sirva de escudo protector en el caso de una hipotética pandemia. Josep María Bayas, uno de los responsables del proyecto y médico consultor de medicina preventiva del Hospital Clínico de Barcelona, admitió ayer que «sería dramático que el virus se transmitiera entre humanos». Por eso, subrayó, «necesitamos tener anticuerpos para defendernos. Y estamos en ello».

Lo que más preocupa a los expertos es que el virus llegue a transmitirse de persona a persona. «Si esto llega a suceder -advierte Bayas-, la única forma de hacerle frente sería desarrollando vacunas». Los hospitales Valle de Hebrón y Clínico de Barcelona, junto a los centros madrileños Doce de Octubre, Clínico San Carlos y La Princesa, ya han empezado a probar en 1.500 voluntarios -de un total de 5.052 del conjunto de los países participantes- varios cócteles terapéuticos contra la letal cepa H5N1. El camino no será fácil y no hay garantías de éxito. «En estos momentos desconocemos las características del virus que podría desencadenar la pandemia. Lo que sí está claro es que la protección de la vacuna será mayor cuanto más se parezca a las cepas actuales; si el virus va variando, su eficacia disminuirá», puntualiza Bayas.

Ningún riesgo

Las personas que forman parte del estudio, y que no recibirán ninguna compensación económica más allá de los gastos por viajes o similares, se repartirán al azar en dos grupos: el primero reunirá a aquellos que recibirán dos vacunas, el 75% de los voluntarios, y el segundo aglutinará al 25% restante. A estos últimos se les inoculará una dosis del preparado tradicional contra la gripe convencional y un placebo. Nadie correrá ningún riesgo de contraer la gripe aviar, porque la vacuna sólo contiene virus muertos. A partir de ahí, los controles y chequeos serán constantes para comprobar si el organismo logra producir los anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad. Si todo sale según lo previsto, el ensayo acabará a principios de 2007.

Durante los últimos tres años, los científicos han estado trabajando para confeccionar un medicamento eficaz contra la cepa H5N1. Hasta la fecha, los fármacos creados han logrado producir una fuerte respuesta inmunológica en humanos, pero todavía no se ha conseguido un preparado definitivo para combatir con garantías los posibles efectos devastadores de la gripe aviar. ¿Por qué? Porque nadie sabe a ciencia cierta si la cepa va a mutar y qué características va a tener después del cambio. Josep María Bayas recuerda que la Organización Mundial de Salud (OMS) dijo en 2004 que «la pandemia era inevitable». Sin embargo, matiza, «no sabemos cuándo se producirá y qué virus la provocará, si lo hará el H5N1 o algún otro. Desconocemos, por tanto, su estructura y su hipotético grado de agresividad».

Un fármaco «preventivo»

Los investigadores han precisado que el nuevo medicamento será «estrictamente preventivo», es decir, que no tendría ningún efecto terapéutico en personas ya contagiadas por el virus. En el caso de que se produzca una mutación virológica, los expertos se muestran esperanzados de que, «con unos pequeños arreglos», serán capaces de descifrar los cambios del virus de la gripe aviar. La cura, una vez infectados, sólo se produciría con otros fármacos, como el ya famoso Tamiflu. Aun así, todavía se cuestiona hasta qué punto podría ser eficaz.

Los plazos para la elaboración del nuevo preparado siguen siendo el caballo de Troya de la comunidad científica. El proceso de fabricación de vacunas antigripales con la tecnología actual es bastante lento. «Es un escollo muy importante. Imaginemos que se empiezan a producir casos entre humanos a gran escala -probablemente, en el sudeste asiático- y que identificamos con rapidez las características del virus. Pues bien, aun así, la fabricación de la vacuna seguiría siendo lenta», lamenta Bayas. En el mejor de los casos, los fármacos podrían estar listos en cinco meses. «Todo dependerá de cuántos centros en el mundo se dedicarían a la producción del preparado. Porque no es lo mismo ocho que ochenta».

Si los ensayos concluyen con éxito y los científicos logran diseñar una vacuna eficaz contra la gripe aviar, su distribución entre la población general no estaría nada segura. Ninguno de los expertos consultados ha querido precisar si el medicamento estaría disponible en farmacias o centros de salud. «Será algo complicado. Aquí hablamos de un problema de producción que deberán resolver las autoridades sanitarias y fijar los criterios del uso de la vacuna. En caso de escasez, tendrían que arreglarlo los políticos», aclara Bayas.

No obstante, los responsables del estudio clínico en España admiten que, si se declara una pandemia, la capacidad de producción de la vacuna no permitiría su administración a nivel mundial. Ni siquiera para los 450 millones de europeos.



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