El fin del período de la contrapasa (temporada de migración de Sur a Norte de anátidas y otras aves migratorias) ha disminuido notablemente el riesgo de llegada de la gripe aviar al País Vasco, en opinión de los expertos. Pese a todo, la Administración autónoma mantiene en vigor todas sus medidas de alerta, entre ellas la realización de análisis a aves migratorias y de corral. Neiker, el laboratorio agroalimentario vasco ubicado en Derio, ha recibido y analizado hasta el pasado 24 de abril las muestras de 2.134 animales, 1.418 pertenecientes a aves domésticas de 151 explotaciones y 716 de ejemplares silvestres. Todas las pruebas han arrojado resultados negativos.
En estos últimos días, Neiker recibe menor número de muestras de animales salvajes debido a que han abandonado ya los humedales vascos, a que anilladores y guardas encuentran menos ejemplares y a que ha finalizado el período de caza, por lo que los guardas hallan menos ejemplares heridos o muertos. Asier Albizu, responsable de Neiker, destaca también que las medidas de control desplegadas en los países europeos por inspectores de la FAO y de la Unión Europea (con especialistas provenientes del laboratorio vasco de referencia en gripe aviar) han sido determinantes para frenar la extensión de la epidemia animal.
Un estudio de la universidad holandesa de Groningen publicado en 'Nature' ha desvelado que el cambio climático está incidiendo en los comportamientos de las aves migratorias, que se están viendo obligadas a criar en períodos de escasez de alimentos. Esta circunstancia está provocando la disminución de sus poblaciones. El estudio ha sido realizado sobre el papamoscas cerrojillo, ave migratoria de grandes distancias. Su población ha descendido en Holanda en un 90% en las áreas donde escasea su alimento.