En un comunicado, ELA afirma que esta situación supone que los trabajadores de OTA "van a realizar funciones de Policía municipal, al sancionar a los vehículos estacionados en parada de taxis, autobuses, etc", e informó de que la cuantía de estas multas será de 150 euros, "dado que son multas de tráfico", y que las sanciones "restarán puntos en el nuevo carnet de conducir".
"Estas maniobras orquestadas por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Bilbao, a espaldas de la ciudadanía, suponen un afán recaudatorio por parte del Consistorio, utilizando al personal de la OTA en funciones de Policía municipal. Esta situación ya fue denunciada por la sección sindical de ELA tanto al Ayuntamiento como ante la empresa, sin que hubiera respuesta alguna por su parte", censuró el sindicato.
A su entender, la utilización del personal de OTA como agentes municipales es un "fraude a la ciudadanía", con "un fin exclusivamente recaudatorio y en perjuicio de las y los bilbaínos", por lo que exigió al Consistorio de la capital vizcaína que modifique la citada la ordenanza, "dejando en manos de la Policía municipal las competencias referentes a la circulación, sin exprimir aún más a las ciudadanas y ciudadanos de Bilbao".