¿Quién no lo sabe todavía? Ya nació el tercer hijo de Tom Cruise (Syracuse, EE UU, 1962), una niña bautizada Suri. A punto de casarse por tercera vez, el actor estrena 'Misión imposible III'. Han pasado veinte años desde 'Top Gun', y para él no parece ser ninguna misión imposible repetir un éxito tras otro. Solamente con las películas de Tom Cruise, Paramount ha amasado 2.600 millones de dólares.
«Creo que todos nos enfrentamos con el gran desafío en la vida diaria de buscar el equilibrio entre el trabajo y el hogar», dice Cruise. «¿Cómo se puede trabajar en algo que te gusta disfrutando al mismo tiempo de tu esposa y tus hijos? Con 'Misión imposible 3' quisimos llevarlo al extremo. Mi personaje tiene que equilibrar los dos mundos, pero, como es espía, el mundo de su hogar está directamente afectado por su trabajo. Empezamos con un tema real y lo llevamos hasta un nivel increíble y extremadamente entretenido.
-¿Cuál fue la inspiración para la tercera versión de 'Misión imposible'?
-Realmente quería que la película fuera más personal. Cuando empecé con la primera estaba entusiasmado. Nunca antes había rodado secuelas, pero siempre pensé que 'Misión imposible' tenía el potencial para seguir con nuevas aventuras.
-¿Alguna diferencia con las dos anteriores?
-Bueno, es totalmente única. Esta es la 'Misión imposible' de J. J. Abrams. Cuando le llamé para que fuera el nuevo director, le aseguré que no íbamos a imponerle límites. Quería saber lo que él quería hacer. Creí en él como director de cine. Cada vez que creaba una escena nueva yo no podía esperar para hacerla. No paraba de preguntar cómo la íbamos a filmar. Estaba ansioso por ver los resultados. Es parte de la diversión.
-Pero ¿cuál es la novedad?
-Mi intención siempre fue darle un aspecto humano a la película. La acción en realidad fue lo último que discutimos durante el rodaje. Nunca fue una prioridad. Incluso nos habíamos puesto de acuerdo en no discutir ninguna escena de acción hasta que hubiéramos terminado la historia.
-¿Phillip Seymour Hoffman le agrega la calidad del Oscar al filme?
-Fíjate en la variedad de los personajes que hace, desde el enfermero de 'Magnolia' a Truman Capote. Phillip Seymour Hoffman es uno de los mejores actores americanos. Y verle interpretar este personaje, un villano que es el peor y va más allá de lo malvado Fue divertido trabajar con él.
-También hay una cara femenina nueva.
-Michelle Monaghan. Ella brinda la belleza, un sentido real de humanidad y decencia. Es una actriz muy talentosa. La conocí cuando rodaba 'La guerra de los mundos'.
-J. J. Abrams ha creado las series de television 'Alias' y 'Perdidos'. Nunca había dirigido cine. ¿Por qué le eligió?
-Porque sé que ama la serie original, la conoce mejor que nadie y además tiene un talento increíble para contar historias sin ser pretencioso. Creo que tenía todo el potencial para ofrecerle una buena experiencia de verano al público.
-¿Comparte esa misma experiencia? ¿Va al cine regularmente?
-Siempre. Aún hoy, voy a ver las películas de verano. No puedo esperar. En Navidad hay estrenos maravillosos, y después disfruto de la temporada de verano. Como cuando era chico: cortaba el césped y cavaba zanjas tratando de ahorrar suficiente dinero para ir varias veces al cine en verano.
-Desde la primera parte de 'Misión imposible' se convirtió en productor. ¿Ahora tiene más poder para que el director cambie lo que usted quiere?
-Cuando me toca ser actor yo hago mi trabajo. No voy a dirigir la película. Si quisiera dirigir, lo haría. Sólo pretendo que todos hagan su trabajo como yo hago el mío. Como productor estoy ahí para ayudar. Es una colaboración. Nadie filma una película solo. Se entiende que es la visión del director. Por supuesto, uno nunca sabe cómo va a terminar todo.
Sin ordenadores
-¿Cuál es el trabajo específico que tiene como productor?
-La gente puede tener grandes ideas, pero después hay que incorporarlas. Lo que yo quiero en una película es pura colaboración. No sólo del director y los actores: desde el catering y los ayudantes espero que cada uno haga su trabajo y lo disfrute. Seamos realistas, ni siquiera puedo llamarlo trabajo. Tengo la mejor vida del mundo. Puedo hacer lo que amo, y rodar una película propia es todo un privilegio.
-¿También se enfrenta a los problemas?
-Siempre hay problemas, es la parte divertida. Cuando hay uno, por grande que sea, es bueno buscar la solución en grupo. Es mi parte favorita en un rodaje: cuando se juntan los grandes cerebros y los artistas, todos juntos, para resolver cómo vamos a crear una película. Por ejemplo, la escena que filmamos con Michelle Monaghan en el techo la habíamos planeado durante un año y medio. Y cuando la hicimos, terminó siendo mejor de lo que esperaba.
-¿Es la escena que más le gusta de la cinta?
-Prefiero la que termino volando sobre un coche. Esa idea había surgido el día anterior. Estaba caminando con J.J., pensando cómo iba a ser la explosión. Y yo mismo pedí salir volando. Cuando estalla el cohete quería caer encima de algo de manera muy violenta. Ahí no hay efectos de ordenador, es pura acción, en vivo.
-¿Y la toma donde salta al vacío desde una ventana?
-Fue bastante difícil. Me alegré cuando terminamos, porque me había entrenado durante siete meses para una sola escena. Y siempre imaginé ese momento. Estoy orgulloso. Yo sé lo que pasamos para lograr esa escena. Es la gran razón por la que hacemos cine. No hay nada mejor, aunque resulte una verdadera misión imposible.